El Dominicos clama contra otro “atraco” arbitral en Cataluña
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17º-23º

El Dominicos clama contra otro “atraco” arbitral en Cataluña

El equipo coruñés denuncia una decisión "flagrante y premeditaba" cuana ganaba 2-3 en El Vendrell a 1:10 para el final y cayó 5-3
El Dominicos clama contra otro “atraco” arbitral en Cataluña
Un jugador del Dominicos se queja ante un árbitro en una imagen de archivo | Pedro Puig

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Vendrell-Dominicos. Un minuto y 45 segundos para el final y 2-2 en el marcador. Gabri comete falta sobre el visitante Gonzalo. Tarjeta azul y directa. El jugador coruñés deja al equipo local con un hombre menos. Miguel falla el lanzamiento, pero el Domi aprovecha la superioridad: Gonzalo forcejea con Aldo, Tomás recupera la bola, juega con Miguel y este con Candamio, que asiste al propio Gonzalo, solo en el segundo palo para remachar a la red. 2-3 con un minuto y diez segundos en el reloj. El Vendrell no recupera al cuarto jugador porque las protestas de Aldo acaban en otra azul. El veterano Jordi Ferrer también se va a la silla de pensar. Se sienten perjudicados y cualquiera diría que los tres puntos están en el bolsillo del Domi.

 

Lo que pasó a continuación les sorprenderá: el equipo local saca en inferioridad, Jon Borrego se planta en el área, nota un contacto y se deja caer. Penalti y gol del capitán Lluis Ferrer. 3-3 a falta de 58 segundos. Aún hay más: Candamio estrella un remate en el poste y, en el rechace, Miguel se desploma en el área y reclama penalti. Sigan, sigan. El Vendrell sale a toda mecha y Magí Prats culmina la remontada al contraataque. 4-3 a 26 segundos de la bocina. El Dominicos acaba con cuatro jugadores de pista por la azul a Miguel. Tiene una triple ocasión para empatar, pero el que marca es el equipo local a puerta vacía. 5-3. Punto y final. El circo arbitral se cobra su verdadera víctima y el equipo coruñés cierra un fin de semana de pesadilla en Cataluña. “Es un cúmulo de despropósitos marcado por una decisión arbitral premeditada. Es un atraco”, clama Pablo Togores.

 

 


Exjugador y actual entrenador del equipo de OK Plata junto a su hermano Manuel, Togores se queja especialmente del penalti que acaba en el 3-3 solo unos segundos después del 2-3. “Ellos reclamaron muy vehementemente la posible falta antes del 2-3, que se puede pitar o no, pero a mí no me lo parece y no es para ponerse como se pusieron. Entiendo la protesta, pero no entiendo la reacción. Y como ya llevamos muchos años en esto teníamos claro que no podíamos dejarles entrar en el área. Era muy probable que buscasen el penalti. Y así fue”, rememora.


Después del saque de centro, el visitante Borrego patina pegado a la valla, le persiguen dos jugadores del Dominicos y, cuando llega la altura de la portería, se frena y retrocede, burla la vigilancia de los defensas y se cuela en el área, dejándose caer en cuanto le rozan. Uno de los dos árbitros señala penalti en el acto. Togores lo tiene claro: “Se tira de forma flagrante y el árbitro lo pita porque tiene ganas de pitarlo. Se ve que no estaba de acuerdo con lo que había pitado su compañero, es una decisión compensatoria, pero a lo bestia, premeditada y con alevosía. Es una falta de respeto”, denuncia.

 

Azul por sangre

Todavía con un jugador más, el Dominicos ataca y roza el 3-4 con un disparo al poste de Candamio. En el rechace, Miguel se va al suelo cuando está en una posición ideal para rematar: “Le dan un palazo en la mano y ni pitan nada. Aún encima le echan azul por sacarse el guante para enseñarle a los árbitros que tiene la uña colgando y está sangrando”, desvela su entrenador.


Las decisiones de los árbitros condicionan el dramático desenlace para el Dominicos: “Fue una pena porque creo que habíamos jugado muy bien, fue un partido muy igualado y podía haber caído para cualquier lado. Con el 2-3 y poco más de un minuto ya veíamos el partido ganado porque la situación era claramente ventajosa, pero después del penalti se nos fue un poco la cabeza y nos despistamos”, admite Togores, que desvela la profunda decepción de los jugadores al término del encuentro.


“Es una derrota muy dura, ya no por el resultado, sino por el cómo. El vestuario está roto. Podemos asumir errores propios y hasta fallos arbitrales, pero esto es algo hecho a propósito. Llevamos muchos años sufriendo estos arbitrajes en Cataluña, pero este va directamente al top 3 de atracos. Hasta los propios comentaristas dudaban del penalti y en la grada podías ver a gente riéndose”, lamenta Pablo.

 

Siete finales

El técnico pasa página y emplaza a su equipo, último clasificado de la OK Plata Norte con seis puntos, a preparar los siete últimos partidos de la temporada. Tras adelantar el encuentro de la jornada 16 en El Vendrell, no volverá a jugar hasta el sábado 22, en casa contra el Tordera.


Después esperan el derbi coruñés contra el Compañía (29 de marzo) y dos duros rivales, el Shum Maçanet, líder de la categoría que visita Monte Alto (5 de abril) y el Cerdanyola a domicilio (26 de abril) para acabar con dos duelos directos, en casa contra el Oviedo (diez de mayo) y en Sant Feliu (17 de mayo).


A tres puntos de la permanencia, que precisamente marca el Sant Feliu, el Dominicos se agarra a la imagen mostrada en los últimos partidos: “Tenemos la sensación de que podemos sacar puntos en cualquier partido, lo hemos visto contra dos rivales muy complicados como el Mataró (3-3) y el Vendrell (5-3). Es lo que nos hace ser optimistas para seguir luchando por sumar y salir de ahí abajo”, confía Togores. 

 

Reclamación contra el Espanyol

El fin de semana del Dominicos ya había empezado mal. La intención de adelantar el partido de El Vendrell era para cubrir dos compromisos con un mismo viaje, ya que el sábado estaba previsto el duelo contra el Espanyol en Barcelona que no se disputó por el mal estado de la pista de La Sagrera, un recinto sin un cierre homologado, solo separado del exterior por unas lonas, algunas de ellas rotas, por las que se filtran la humedad y el agua directamente desde la calle.


“En el calentamiento varios jugadores patinaron y los árbitros tomaron la decisión de aplazar el encuentro. Había una solución: jugar el partido a las 18.30 horas en Mollet, a 20 minutos, una opción que no nos beneficiaba a nivel logístico y que nos restaría tiempo de descanso para el partido del domingo, pero aún así la aceptábamos. El Espanyol se negó porque uno de sus jugadores entraba a trabajar por la tarde y no le daba tiempo de acabar el partido”.

 

El Dominicos presentó un escrito en el Comité de Competición reclamando los tres puntos contra el Espanyol. El artículo 45-BIS del reglamento disciplinario ampara la reclamación del club coruñés: “Se considerará infracción muy grave la no disponibilidad del club local de una pista de juego en la que disputar, en las condiciones reglamentarias establecidas, el encuentro y que ello motive la no celebración en la fecha fijada en el calendario”.
 

Según la normativa de competición, el castigo por la infracción es claro: “Se le computará el partido como perdido por un resultado de 0-10, pagará los gastos relativos al desplazamiento del equipo visitante y los derechos de arbitraje y se impondrá una multa de 3.001 a 30.050 euros”.

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