El Dominicos marcó el 2-3 en Vendrell y lo tenía todo para ganar porque quedaba solo un minuto y diez segundos que además afrontaría en superioridad. Pero lo que pasó a continuación es el relato de lo que solo le puede pasar a un equipo que es colista y que todo le sale mal. Primero, con uno menos, los locales forzaron un penalti que mandó a la escuadra Lluís Ferrer. Empate y 48 segundos en el marcador. Los blanquinegros seguían con uno más y en el ataque siguiente mandaron una bola al palo mientras Miguel López se quedó en el suelo reclamando penalti por un golpe en la mano. Eso permitió la contra del Vendrell. Y nuevo gol. 4-3. Aún restaban 35 segundos, pero López vio azul por las protestas y se igualaron las fuerzas. Togores decidió quitar al portero para buscar el empate y el Dominicos recibió el quinto a puerta vacía (5-3). Tres goles en treinta segundos. Los coruñeses vieron pasar una oportunidad de oro para sumar.
Un fin de semana que ya empezó mal para el Dominicos, que afrontaba doble jornada en Cataluña pero que el sábado vio cómo su partido frente al Espanyol tenía que suspenderse por el mal estado de la pista de La Sagrera, a la que solo una pista separa de la calle y que se vio afectada por las fuertes lluvias de los días previos.
Los de la Ciudad Vieja son colistas con seis puntos, uno menos que el Oviedo y a tres del Sant Feliu, que con 9 es el que de momento se escapa del descenso. Justo son los dos rivales ante los que los coruñeses cerrarán la liga, por lo que siguen dependiendo de sí mismos para lograr la permanencia.