El Deportivo se enfrenta este domingo en Riazor (21.00 horas) al Cádiz en un partido que, más allá de la importancia para certificar la permanencia virtual, podría suponer una decisión táctica significativa: la vuelta a los orígenes de sus dos extremos más determinantes, Yeremay Hernández y David Mella. La disposición en bandas de ambos canteranos ha sido un tema recurrente en los últimos años y las circunstancias actuales pueden devolverlos a una ubicación que ya desempeñaron en sus etapas formativas y también en el último duelo en A Malata.
Durante la semana, las dudas sobre la disponibilidad de David Mella y Rafa Obrador han marcado la actualidad blanquiazul y, por lo tanto, el posible planteamiento en el próximo compromiso. Sin embargo, las declaraciones del técnico Óscar Gilsanz despejan parte del panorama de cara al encuentro contra conjunto andaluz. “Mella completó la sesión con alguna molestia, pero creemos que estará en perfectas condiciones para el domingo”, aseguró el entrenador, quien, en cambio, ve el caso de Obrador con más prudencia: “Tiene alguna molestia todavía, está incorporándose al grupo y veremos a ver. Vamos a ser cautos con él”.
Si finalmente Obrador no llega a tiempo al partido, la lógica dicta que el lateral izquierdo sea ocupado por Nemanja Tosic, que hizo su debut como titular en el triunfo a domicilio contra el Racing de Ferrol (0-1), mientras que Álex Petxarroman tampoco tiene competencia específica en el flanco derecho. Este escenario podría impulsar a Gilsanz a repetir el planteamiento del partido en A Malata contra el conjunto de Alejandro Menéndez, con Yeremay actuando como extremo derecho y Mella en la izquierda. Una decisión que no respondió solo a la necesidad, sino también a una intención táctica clara.
Contra el Racing de Ferrol, la decisión de invertir las posiciones habituales de los extremos obedeció a la necesidad del Deportivo de recuperar la profundidad perdida por las bandas debido a las lesiones de Ximo Navarro, que salvo sorpresa no volverá a jugar esta temporada, y Obrador, en la última fase de su recuperación del esguince de rodilla sufrida hace semanas en Castalia ante el Castellón. La presencia de Tosic, un lateral netamente defensivo, modificó el contexto.
“Los cambios (de banda) al principio no tuvieron la misma motivación que al final. Al principio era para buscar esa profundidad, para tener la capacidad del intercambio de posiciones entre Petxa y Yeremay en la banda derecha, y para tener a Mella en la banda izquierda, sabiendo que la posición de Nema le iba a permitir jugar más abierto y tratar de encarar en situación de uno para uno. De hecho, creo que en el inicio de partido por esa banda sí que tuvimos esa posibilidad”, detalló el preparador betanceiro.
Este ajuste dio resultado, con matices, en Ferrol. Mella tuvo opciones para recibir el balón pegado a la línea de cal izquierda, con la posibilidad de encarar al lateral rival, sobre todo en el primer tramo de encuentro, mientras que Yeremay hizo el gol del triunfo en una jugada en la que centró su posición desde la banda derecha para acabar atacando el espacio entre el lateral y el central del cuadro ferrolano. A pesar de que el resto plan general no tuvo continuidad y el Dépor no se sintió cómodo en casi ningún momento ante el Racing, la apuesta podría repetirse contra el Cádiz.
Sin embargo, el conjunto gaditano plantea un desafío distinto. Sus extremos, con talento y desequilibrio, pondrán a prueba a los teóricos e hipotéticos laterales titulares, Petxarroman y Tosic, lo que podría obligar a matizar la estrategia. Aun así, la opción de repetir el esquema de Ferrol está sobre la mesa, lo que significaría un regreso a los orígenes para los dos canteranos blanquiazules.
La situación actual recuerda a los tiempos en los que estos dos futbolistas compartían once en el Juvenil A y en el Fabril. Aunque Mella sea de la generación del 2005 y Yeremay, del 2002, con dos años y medio de diferencia, ambos coincidieron ocasionalmente en la temporada 2020-21 en el Juvenil A. Yere ocupaba la banda derecha, mientras que Mella jugaba en el flanco izquierdo, su posición natural, cuando ambos estaban sobre el verde.
Ese equipo, dirigido precisamente por Óscar Gilsanz, levantó el título nacional de la categoría, el segundo en la historia blanquiazul, aunque Yeremay y Mella no coincidieron en el campo durante aquella edición de la Copa de Campeones, ya que el canario tuvo un rol secundario.
La temporada siguiente, en la UEFA Youth League, Yeremay y Mella sí compartieron alineación en tres partidos de la máxima competición europea en categoría juvenil. Ante equipos como el Pogon Szczecin, el Maccabi Haifa o el Dinamo de Kiev, Manuel Pablo –que ocupó el cargo en el Juvenil A tras el paso del Gilsanz al Fabril– los alineó con Yeremay en la derecha y Mella en la izquierda. Ante la coincidencia de ambos, era el canario quien pasaba a actuar en su banda menos predilecta. Algo que también se repitió durante la 2021-22 en algunos partidos del Fabril en Tercera Federación, con Gilsanz en el banquillo. El triunfo contra el Somozas (3-0) al inicio del curso, la victoria ante el Polvorín (4-1), en la mitad de la campaña, y la derrota en la semifinal del playoff del ascenso ante el Ourense CF (1-0) son algunos de los ejemplos en los que Mella y Peke compartieron alineación en el filial en diferentes momentos de la temporada. Y siempre con la misma disposición.
El cambio de roles se produjo con la llegada de Imanol Idiakez al banquillo del Dépor en la 2023-24. Con Yeremay despuntando en la banda izquierda, el técnico vasco decidió invertir las posiciones y apostó por Mella en la derecha: “Un futbolista de 19 años con la capacidad de desborde que tiene, un zurdo que no tiene una mala pierna derecha… Limitarle sería un error para todos”, justificó Idiakez en su momento.
Desde entonces, ambos han evolucionado en sus respectivas posiciones. Yeremay ha potenciado su juego interior, su capacidad de asociación y su inteligencia para moverse entre líneas. Por su parte, Mella ha desarrollado una gran habilidad para encarar hacia ambos perfiles, ser impredecible y aparecer también en zonas interiores.
Con la llegada de Gilsanz al primer equipo, el técnico ha mantenido la distribución y ha seguido potenciando estos recursos, sobre todo en el caso de un Mella que ahora pisa zonas más centrales, tanto para venir a recibir de cara como para tirar desmarques de ruptura a la espalda de la zaga rival. De hecho, el exdeportivista Gaizka Garitano, técnico del Cádiz, se moja y ya sitúa a los canteranos blanquiazules como “dos de los mejores jugadores de la Liga”.
No obstante, la falta de laterales profundos podría llevar a Gilsanz a reconsiderar de nuevo su estructura. La posibilidad de volver a utilizar a Yeremay en la derecha y a Mella en la izquierda es quizá una solución relacionada con las limitaciones actuales de la plantilla, pero también una alternativa con fundamento en su currículum formativo.
Si Gilsanz decide repetir el planteamiento de Ferrol, estará reactivando una idea que ya aplicó en el pasado con éxito. Un técnico que conoció a Yeremay y Mella antes de su explosión como profesionales podría ser también el que los devuelva a sus orígenes.