Gilsanz busca relevos en la sala de máquinas
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Gilsanz busca relevos en la sala de máquinas

José Ángel, apercibido, y Villares lo están jugando prácticamente todo desde el comienzo de 2025
Gilsanz busca relevos en la sala de máquinas
Mfulu, durante un partido / Javier Alborés

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A buen seguro, Óscar Gilsanz habrá rellenado en las últimas semanas un montón de esos “papelitos” a los que Idiakez se refería cuando le preguntaban por cómo hacer coincidir en el campo a todas sus piezas de ataque. En el caso del técnico de Betanzos lo que le habrá quitado el sueño recientemente está en la otra orilla, con una línea defensiva que recientemente se ha visto afectada por las bajas de sus dos laterales titulares. Sin Ximo ni Obrador, el preparador blanquiazul está explorando opciones para resolver el problema en la retaguardia, aunque es muy probable que no deje de mirar, aunque sea de reojo, a la situación en el centro del campo.


La sala de máquinas del Dépor ha dejado un funcionamiento notable en los últimos meses y probablemente sea uno de los motivos de la estabilidad que ha encontrado el equipo desde el inicio de 2025. Tan cierto es eso como que, precisamente desde las campanadas, lo ha hecho agarrándose a dos pilares que están monopolizando los minutos en el mediocentro como José Ángel y Villares.


El andaluz venía de varios meses parado por una pubalgia, pero desde su reaparición ha estado recuperando las horas perdidas con creces. Ha sido titular en los 13 partidos que se disputaron desde que el calendario cambió de hoja, siendo exprimido en cada partido hasta irse por encima del 94 por ciento de participación. Ni siquiera paró en esa semana de tres encuentros a finales de enero en la que encadenó 265 minutos en siete días ante Levante, Tenerife y Eibar. Más allá de lo que suponga la amenaza física, esta racha de disponibilidad está también en peligro desde hace semanas por el hecho de ser uno de los futbolistas apercibidos de sanción. Vio la cuarta amarilla hace ya casi dos meses, en la visita del Almería a Riazor,  y desde entonces se mueve en el alambre con el peligro de la suspensión a la vuelta de la esquina.


En el caso del de Vilalba, la amenaza está más relacionada por la situación que se ha dado un escalón antes. Villares está en el mejor momento de la temporada y se ha adaptado a la perfección a la idea que Gilsanz le pide a sus pivotes. Empezó el año teniendo que descansar por su roja ante el Mirandés, pero se ha hecho un fijo y ha disputado nueve partidos como titular, yéndose a más del 70 por ciento de minutos. En los dos últimos encuentros ha marcado un gol y ha dado una asistencia.

 

¿De nuevo al lateral?

Su rendimiento y polivalencia son los que pueden ‘obligar’ al técnico blanquiazul a tener que explorar otras opciones en la medular en caso de que el capitán termine pluriempleado en el lateral. Ante el Cartagena se estrenó en la izquierda, pero sin Ximo, la opción de que tenga que terminar la temporada en la derecha no es para nada descartable. Sea de inicio o como recurso durante los partidos, lo que demandaría que alguno de sus compañeros en la sala de máquinas diera un paso al frente.

 

Incógnitas

Es en esta situación que parece inevitable en la que tanto Mfulu como Genreau tendrán que empezar a aportar con regularidad lo que no ha podido hasta ahora, en el caso del australiano, y ha dejado de hacer el congoleño.


Nuke se ajusta a un perfil muy del gusto de Gilsanz y así lo demostró el técnico al poco de asumir el banquillo, dándole la titularidad nada más recuperarse de una lesión muscular. Pero esos problemas físicos están lastrando la temporada de uno de los fichajes que se esperaba dieran un salto de calidad. Cayó ante el Tenerife y desde entonces le ha costado reengancharse al ritmo de competición. En 2025 ha sido titular en tres partidos, todos ellos en enero, y apenas supera los 300 minutos.


Su rendimiento en caso de que tenga que asumir un papel relevante en el tramo final es una incógnita, lo mismo que con Genreau. Desde su llegada en el mercado de invierno ha participado en cuatro partidos y solo uno de ellos como titular. Fue en Castellón. En las dos siguientes jornadas, frente al Cartagena y en la visita al Racing de Ferrol, se quedó en el banquillo y no movió su hoja de servicio de 117 minutos. 

 

Patiño, sin minutos

En la plantilla hay un quinto pasajero en esa sala de máquinas, pero sería una sorpresa mayúscula que en las nueve jornadas que faltan para terminar la Liga su situación cambiase y pasase a tener protagonismo. Charlie Patiño ha terminado por desaparecer de una rotación blanquiazul en la que apenas ha tenido presencia esta temporada después de ser la incorporación a la que el club le dio más bombo.

 

Chalie patiño Levante Deportivo 0911
Patiño, en el encuentro liguero ante el Levante


Su último encuentro queda ya en el pasado cuatro de diciembre, cuando fue titular en Copa del Rey ante el Ourense CF y disputó 87 de los escasos 151 minutos que registra en su campaña de estreno como deportivista. Desde entonces ha estado ausente incluso de las convocatorias en alguna ocasión, en parte por un complicado mes de enero en el que atravesó un proceso vírico que lo mantuvo de baja varias semanas, mientras su futuro estaba en el aire con una posible cesión.


Patiño finalmente se quedó y sigue trabajando en el día a día a la espera de que le llegue una nueva oportunidad que parece lejana. En los últimos meses no está siendo ni de los elegidos para calentar y Hugo Rama le ha ganado claramente la partida como alternativa en la línea de tres cuartos cuando toca darle descanso a Mario Soriano.

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