“Cuando no tienes la suerte de tener esa certeza de cara a gol... Por eso se ha traído otro refuerzo como ‘Zaka’. Sigo trabajando cada día e intentando aprovechar las oportunidades para convencer al míster y tener más minutos”, comentaba Iván Barbero en sala de prensa después del empate ante el Cartagena.
El ariete de Roquetas quiere regresar a la órbita del once de Óscar Gilsanz de cara al partido de este sábado ante el Racing de Ferrol. Los delanteros viven de los goles y el de Roquetas se reivindicó, al volver a marcar un tanto (no lo hacía desde el 19 de diciembre en la victoria ante el Castellón). Recibió un pase al espacio de Mella, que como él había entrado desde el banquillo, se fue por velocidad de su par y batió, aunque llegó a tocar el balón, a Fuidias.
Firmaba así su cuarta diana, aún lejos de los números del año pasado en Primera Federación, cuando rubricó once. Una alegría, no obstante, después del trabajo en la sombra de semanas en las que vio como perdía la titularidad en favor de Zakaria Eddahchouri. De los tres fichajes de invierno, el delantero marroquí es el que más minutos lleva (568) por 117 de Genreau y tan solo 45 minutos de Tosic. El atacante marcó dos tantos en cinco partidos con el Dépor.
La demanda de Barbero en forma de diana coincide con un pequeño bajón en el rendimiento de Eddahchouri, que no consiguió ver puerta en las dos últimas dos jornadas, en sendas tablas ante Castellón y Cartagena. El delantero marroquí fue sustituido en el minuto 80 del encuentro ante el cuadro cartaginés y se le vio dirigirse al banquillo visiblemente contrariado por su suplencia.
Durante un momento del encuentro ante la escuadra de Fernández Romo se pudo ver como Alejandro Mejuto, jefe del SARF (Servicio de Atención al Rendimiento del Futbolista) le proporcionaba una especie de suplemento en forma de gel.
El atacante se encuentra en plena celebración religiosa del Ramadán, que se extenderá hasta el 30 o el 31 de marzo, dependiendo de la observación de la luna nueva. Para poder rendir bien en un momento del partido se vio como él mismo ingería un gel sobre el campo, antes de seguir jugando.
El Ramadán comprende un mes sagrado de ayuno o ‘sawm’, que se practica cada año durante el noveno mes del calendario islámico, ha obligado a jugadores como Eddahchouri a combinar la práctica deportiva con el cumplimiento del mismo.
El ariete neerlandés ha adaptado tanto sus aspectos nutricionales, pasando a hacer solo dos comidas y haciendo uso de suplementación alimentaria, como los referidos a la hidratación, que pueden implicar técnicos de enfriamiento para evitar la retención de líquidos y de descanso, que tiene que adaptarse a un horario biológico alterado.
A pesar de todos estos condicionantes, el punta aseguró que está plenamente acostumbrado. “Son doce años haciendo el Ramadán, para mí es fácil adaptarme, prepararme a nivel físico. Tengo que comer bien por las mañanas, intentar coger energía para el día, prepararme también mentalmente para el reto, pero estoy muy contento de hacerlo porque ya llevo bastante tiempo haciéndolo y es un proceso fácil para mí”, comentó recientemente en sala de prensa.
Gilsanz es un técnico que ha demostrado que cuando el jugador cumple le da oportunidades y no sería extraño que Barbero volviese a ser de la partida. La última titularidad de Barbero se remonta al pasado 2 de febrero, cuando fue de la partida en el choque ante el Eibar, un duelo en el que Eddahchouri entró en la convocatoria y dispuso de 20 minutos. El siguiente partido, contra el Almería, ya adelantó a Barbero, colándose en el once y fue titular de forma consecutiva en los siguientes seis partidos (la derrota contra el Eldense, los empates ante Huesca, Córdoba, Castellón y Cartagena y la victoria frente al Oviedo).
Barbero ha vuelto a pedir sitio en el equipo y habrá que ver ahora qué decisión tomará el técnico betanceiro para esa delantera. Una posición que no es la que más goles le está proporcionando al equipo. Es precisamente la segunda línea la que está mostrando más mordiente. Yeremay se consolida como el máximo realizador blanquiazul con 10 goles, seguido de su compañero en el ala contraria, David Mella, que lleva seis.
A cierta distancia, con cuatro, empatan cuatro jugadores (Ximo Navarro, Lucas Pérez, ahora en el PSV, Mario Soriano y el citado Barbero). Con tres Diego Villares, que además de ser el ‘Pulpo’ del Deportivo también tiene gol, como lo demostró llegando desde atrás ante el Cartagena. Una diana marca de la casa para un jugador polivalente.
Con dos tantos Eddahchouri, empatado con Cristian Herrera y Pablo Vázquez y con uno Bouldini. El ‘tercero en discordia’ en la punta de ataque blanquiazul, que no está teniendo el rendimiento esperando, si bien su presencia en el equipo está siendo bastante inconsistente.
Solo 17 partidos disputados, cinco de ellos como titular y 555 minutos. El último encuentro en el que salió de inicio fue el pasado 29 de enero, en el duelo aplazado ante el Tenerife, en el que el Dépor firmó un empate
(1-1). No volvió a jugar hasta quince días después, el 16 de febrero, en la derrota con el Eldense (0-2) y lo hizo saliendo desde el banquillo.
Dos jornadas después de nuevo fue suplente ante el Oviedo y su última aparición fue hace dos jornadas, en la trigésima. Saltó al campo en el tramo final de una contienda que se saldó con tablas ante el Córdoba (1-1).
Sin minutos ante Castellón y Cartagena el ex del Levante parece ser ahora la tercera opción, tras el último adelantamiento de Barbero hasta la ‘pole position’.
No obstante, la parrilla de salida aún no está definida y al margen del rendimiento previo que han tenido estos futbolistas Gilsanz también tiene en cuenta los llamados “comportamientos” que hacen que un jugador pueda ser el idóneo por sus características o en función del plan de partido.
Sin embargo, si nos tuviéramos que quedar solo con los hechos, el mejor situado ahora mismo en esa demarcación es Barbero que, en el pasado y sufrido encuentro ante el Castellón mostró que traía un gol debajo del brazo y pide ahora volver al once.
Cristian herrera, mes y medio después |
“Con uno menos, quería alguien en banda que fuese también al puesto de delantero y meter a Yeremay un poco más por dentro”, resumió Óscar Gilsanz sobre el porqué de la entrada de Cristian Herrera en la recta final del partido contra el Cartagena. Tuvo en sus botas hacer el 2-3, tras un centro de Mella, pero el envío fue demasiado fuerte y no llegó Herrera al segundo palo para conectar con el esférico.
|