El Deportivo visita este sábado a las 16.15 horas A Malata donde le aguarda un Racing de Ferrol inmerso en un momento complicado de juego y sobre todo de resultados. Otro rival desahuciado, como el Cartagena. Siete derrotas y un empate resumen la actual hoja de servicios de los de Alejandro Menéndez, que son penúltimos, con 23 puntos, con solo diez jornadas para la conclusión de la fase regular en Segunda División.
La última victoria de los verdiblancos en casa fue con todavía Cristóbal Parralo en el banquillo. Había sido en la jornada ocho, el 5 de octubre ante el Elche. Desde entonces los números en A Malata se resumen en seis derrotas (Racing de Santander, Oviedo, Almería, Castellón, Córdoba y Burgos) y cinco empates (Huesca, Tenerife, Levante, Cartagena y Eibar).
Sobre el papel podría ser el contrincante propicio para que el Dépor regresase a la senda de la victoria, lleva cinco jornadas sin perder pero los tres últimos partidos se han saldado con empate, pero acaba de sufrir en sus carnes la engañosa facilidad de toparse con un adversario herido. Al margen de que le condicionase la expulsión de Ximo Navarro casi en el inicio del partido, los blanquiazules solo pudieron arañar un empate ante el colista.
Un Cartagena que visitó Riazor con una losa, nueve derrotas seguidas y un solo punto conseguido en 2025, y que estuvo muy cerca de sumar los tres, si no llega a ser por el gol de Barbero, cerca del minuto 90 de la contienda. Toca ahora un rival al que los herculinos no se les ha dado bien en su campo en Segunda División, con solo dos victorias (en la campaña 1945-1946 y en la 1959-1960), cinco empates y cuatro derrotas.
Asimismo, se vieron las caras en dos ocasiones en Primera Federación, en las que firmaron sendas tablas sin goles. En el encuentro de la primera vuelta de esta campaña un solitario tanto de Yeremay dio los tres puntos al Dépor. Fue uno de los cuatro partidos que ha ganado esta campaña en Riazor.