El último partido entre el Deportivo y el Racing de Ferrol estuvo marcado por la dureza de varias acciones que, en otras circunstancias, podrían haber terminado en expulsiones. Sin embargo, todas ellas se resolvieron con tarjeta amarilla, un hecho que resalta aún más si se compara con el número de rojas que ha recibido el Dépor esta temporada (3), a pesar de ser uno de los equipos que menos faltas comete en la categoría de plata.
“Todos queremos ganar y seguro que es por eso que vimos un partido muy duro con entradas bastante duras al final”, analizaba Helton Leite tras el partido, reflejando la intensidad con la que se jugó.
En el minuto 60, Mella avanzaba a toda velocidad con el balón controlado cuando David Castro, en un intento deliberado de frenar la jugada, sacó la pierna derecha e impactó con la rodilla sobre el muslo del joven atacante deportivista. Un corte brusco a una contra peligrosa que solo se sancionó con tarjeta amarilla. Y que dejó al extremo más de un minuto tendido sobre el terreno de juego recibiendo atención médica.
Poco después, en el minuto 73, el delantero Eneko Jauregi entró con los tacos por delante sobre Mario Soriano. La pierna derecha del jugador del Racing impactó de refilón en la canilla del deportivista, cuando el balón ya no estaba en juego, y terminó en el pie. Aunque el contacto inicial pudo parecer leve, la dureza y el peligro de la entrada hicieron que fuera una acción susceptible de roja, pero solo se quedó en amarilla. El impacto final fue en el pie de Soriano, que incluso fue doblado por la dureza de la entrada, pero el golpe inicial comenzó más arriba, en una zona en la que los árbitros ponen especial atención a la hora de decidir si sacar una tarjeta roja. Algo que le penalizó a Villares en su expulsión frente al Mirandés en Riazor.
La siguiente acción polémica llegó en el 79. En plena contra del Dépor, Yeremay logró puntear un balón a media altura cuando Aleksa Puric, defensor del Racing, le cazó con una entrada elevada, impactando en su pie. A esa altura, golpeando en cualquier otra parte del cuerpo sería roja clara. ¿Por qué solo es amarilla? Es la pregunta que queda en el aire. La entrada fue temeraria y desproporcionada, pero se quedó en la misma sanción que las anteriores. La reacción de Barbero, diciendo al árbitro “por favor” y señalando la altura del contacto, y la cara de Yeremay, mirando incrédulo al colegiado desde el suelo, lo decían todo.
Acto seguido, en el minuto 80, el entrenador de porteros del Deportivo, Alberto Casal, fue expulsado con roja directa por protestar, indignado por la permisividad con la dureza del rival y por el gol anulado al Dépor por una falta inexistente.
La última acción relevante ocurrió en el minuto 88, cuando el canterano Diego Gómez recibió un balón y lo abrió a la banda. Después de haber soltado el cuero, Aitor Buñuel, lateral del Racing de Ferrol, entró con una dureza extrema con los dos pies por delante, provocando que el jugador blanquiazul diera una voltereta por la violencia del impacto. De nuevo, la sanción fue solo amarilla, ya que el árbitro se amparó en la altura del contacto, en vez de tener en cuenta la virulencia del mismo.
El Deportivo es, estadísticamente, uno de los equipos más limpios de la Segunda División, con uno de los registros más bajos de la categoría en faltas cometidas. Sin embargo, acumula ya tres expulsiones en la temporada. La última, la roja a Ximo Navarro en el partido contra el Cartagena, fue incontestable, pero el contraste es evidente: mientras al Dépor se le castiga con severidad, sus jugadores desequilibrantes reciben constantes golpes sin una protección arbitral acorde.
Óscar Gilsanz, al ser preguntado sobre si siente que el Deportivo está siendo perjudicado por las decisiones arbitrales, se mostró diplomático: “Yo no me voy a quejar porque entiendo que cuando me sienta perjudicado, si me quejo, no lo haré cuando me sienta beneficiado. Cuando nos beneficie, estaremos más contentos, pero no es mi labor quejarme”, comentó el técnico, en un intento de quitar hierro al asunto: “No creo que nunca ningún jugador del Racing ni de ningún equipo tenga la intención de juego duro, pero por la velocidad de los futbolistas, la tensión, a veces no medimos cosas”.
Lo cierto es que, tras el partido, Mella terminó cojeando y aún se desconoce si sufrirá molestias derivadas del golpe recibido por David Castro. Y no es la primera vez que un jugador deportivista termina tocado después de un encuentro en el que las entradas duras quedaron impunes.
Por último, cabe destacar la reacción de aficionados de toda España en redes sociales. No solo en relación a las entradas duras del Racing de Ferrol, que fueron menos compartidas públicamente, sino respecto al video del gol anulado, que fue publicado en un tuit por Dazn.
“Alucinante que pase esto con VAR”. “Estamos todos en peligro, te pueden anular un gol así en 2025. ¿Falta en ataque del sol?”. “Lo del árbitro principal es para quitarle la licencia, pero con VAR esto es simple y llanamente prevaricación”. “El audio de VAR de esta jugada tiene que ser las risas”. “Este es el nivel de arbitraje de este país”. Sin ánimo de validar cualquier opinión, estas reacciones, ninguna de ellas de aficionados del Deportivo, son una muestra del esperpento que se vivió en A Malata.
LaLiga omite el gol anulado en su resumen y el Dépor no elevará queja formal |
A pesar de haber asegurado la victoria, en el Deportivo y entre su afición persiste el malestar por el gol anulado en A Malata, una decisión del árbitro que se basó en una supuesta falta previa de Tosic o un bloqueo a Puric. La jugada, que generó gran controversia en la afición e incluso en redes sociales, no fue considerada por LaLiga lo suficientemente relevante como para aparecer en el resumen oficial del partido, que dura dos minutos y 42 segundos. En él se pueden ver otras jugadas menos trascendentes, pero no la jugada en la que Yoel, afectado por el sol, termina metiendo el balón en su portería.
|