El Deportivo sigue explorando fórmulas en su retaguardia, últimamente por obligación. En la victoria por 0-1 ante el Racing de Ferrol en A Malata, el conjunto coruñés utilizó su décima combinación defensiva de la temporada en la alineación titular. En esta ocasión, la línea de cuatro estuvo formada por Álex Petxarroman en el lateral derecho, Pablo Vázquez y Dani Barcia como pareja de centrales, y Nemanja Tosic en el lateral izquierdo. Para el serbio, llegado en el mercado de invierno, fue su primera titularidad. A pesar de ciertos apuros, especialmente en las jugadas a balón parado, el Dépor logró mantener su portería a cero.
Más allá del resultado, el rendimiento de esta zaga dejó luces y sombras. En el aspecto defensivo, mostró solidez en líneas generales, aunque concedió más llegadas de las deseadas ante un rival que, a pesar de estar hundido en la tabla, logró generar acercamientos con cierta sensación de peligro. Un aspecto que no solo es responsabilidad de la zaga. Sin embargo, el principal déficit estuvo en la salida de balón. Petxarroman y Tosic fueron los dos jugadores con más pérdidas durante el encuentro. Además, Barcia, habitualmente solvente y preciso en la construcción desde atrás, no encontró la fluidez ni la brillantez habituales para aportar soluciones a la circulación. Como resultado, el Dépor, salvo en los primeros minutos antes del gol de Yeremay, no tuvo un dominio claro del partido.
La incógnita está en saber si esta décima línea defensiva tendrá continuidad o si la temporada aún deparará nuevas variaciones en la zaga. Hay motivos para pensar que la alineación utilizada en A Malata podría no repetirse. El primer factor es la inminente recuperación de Rafa Obrador, quien apura su vuelta tras un esguince de rodilla sufrido ante el Castellón. Si el lateral izquierdo está disponible contra el Cádiz, podría recuperar su puesto, relegando a Tosic al banquillo.
Otra posibilidad es que haya una undécima combinación defensiva si Gilsanz opta por otro ajuste. Villares ya ha sido reconvertido al lateral derecho en algún tramo de la temporada –también al izquierdo tras la expulsión de Ximo contra el Castellón en Riazor– y podría desplazar a Petxarroman si el técnico busca mayor seguridad. Tampoco es descartable la opción de que Pablo Martínez recupere protagonismo en la defensa. La pugna entre el francés y Barcia ha sido una constante a lo largo del curso y, aunque el canterano ha sido el más utilizado, no se puede descartar un cambio en función del rival y del plan de partido. Además, Martínez también puede ejercer de lateral zurdo.
El próximo duelo ante el Cádiz exigirá máxima atención en defensa. El equipo andaluz cuenta con extremos de gran talento y desequilibrio, como Brian Ocampo, Óscar Melendo o Javier Ontiveros, uno de los jugadores más diferenciales de Segunda. Un factor que obligará al Dépor a extremar precauciones en los costados. Esta circunstancia podría condicionar la elección de Gilsanz en la línea de cuatro, reforzando la posibilidad de nuevos ajustes en la zaga para minimizar riesgos ante un ataque más potente que el del Racing de Ferrol.
Antes del duelo en A Malata, el Deportivo había experimentado con nueve combinaciones defensivas distintas en su alineación titular. Entre todas ellas, la más repetida es la formada por Ximo, Pablo Vázquez, Barcia y Obrador. Este cuarteto ha disputado diez encuentros, logrando tres victorias, seis empates y una única derrota. La lesiones de Obrador en Castellón y de Ximo en Riazor ante el Cartagena impidieron la continuidad de esta combinación, que parecía la preferida para Gilsanz.
No obstante, el Deportivo también había probado otras configuraciones con diferentes resultados. La segunda más utilizada es la que incluye a Pablo Martínez en lugar de Barcia. Este cuarteto disputó siete encuentros, con un rendimiento más irregular: dos victorias, dos empates y tres derrotas.
Otra combinación que dejó buenas sensaciones, aunque se vio interrumpida por la lesión de Escudero, fue la que alineó a Ximo, Pablo Vázquez, Pablo Martínez y el propio lateral vallisoletano. Esta línea defensiva solo disputó tres partidos, pero con buenos resultados: dos victorias y un empate, destacando especialmente las goleadas al Cádiz (2-4) y al Castellón (5-1).
Las circunstancias también obligaron a probar soluciones de emergencia, como cuando Ximo tuvo que jugar como lateral izquierdo en una defensa con Petxarroman, Pablo Vázquez y Pablo Martínez, una fórmula que se utilizó en los primeros partidos de Liga con malos resultados: un empate y dos derrotas. Y que se repitió en el duelo reciente ante el Cartagena en Riazor (2-2), que probablemente será el último de Ximo en esta campaña debido a la fractura sufrida de dos apófisis transversas lumbares.
Las bajas también empujaron, en este caso a Idiakez, a la reconversión de David Mella al lateral zurdo en otra línea inédita que disputó dos encuentros, logrando una victoria (1-0 ante el Racing de Ferrol) y un empate (1-1 contra el Granada).
Otras opciones probadas en dos partidos fueron las formadas por Petxa, Pablo Vázquez, Barcia y Obrador (una victoria y una derrota); y la de Ximo, Pablo Vázquez, Barcia y Escudero, que protagonizó un triunfo contundente ante el Cartagena (1-5) y una derrota ante el Racing de Santander (1-2).
Finalmente, hubo dos combinaciones que solo se probaron en una ocasión, con resultados negativos. Una de ellas fue la que situó a Villares como lateral derecho, desplazando a Ximo a la izquierda en la derrota ante el Córdoba (2-0). La otra, la formada por Petxa, Pablo Vázquez, Barcia y Escudero, que tampoco funcionó en la visita al Almería (2-1).
El Dépor sigue tratando de superar los contratiempos, al mismo tiempo que busca su mejor versión en la zaga. En esa búsqueda de estabilidad ya van diez combinaciones defensivas diferentes. Y puede que aún no sea la última.