20 de abril de 1969. La primera temporada de un equipo coruñés masculino en la Liga Nacional de baloncesto (precursora de la ACB) toca a su fin. El Bosco Revoltosa se juega la permanencia en el viejo Congost. El Manresa también apura sus opciones. Los mismos equipos que en mayo de 1968 subieron de la mano, luchan por evitar el descenso en 40 minutos. Gana el cuadro catalán (86-75), pero los dos pierden la categoría.
De nada sirven los 33 puntos de Alfredo Pérez, la estrella de aquel Bosco y unos años después máximo anotador de la Liga en dos ocasiones con la camiseta del Breogán (1970-71 y 1972-73).
Tampoco valen los 38 del estadounidense Randy Stoll, referencia ofensiva del Manresa, que se venga de la derrota en la primera vuelta (74-63), un partido que se disputó en el antiguo gimnasio de la Universidad Laboral, solo unos días antes del estreno de la entonces flamante Polideportiva de Riazor.
El equipo catalán también cae a Segunda por el desempate con el Náutico de Tenerife, que asegura su permanencia en la promoción. Los dos suman 14 puntos, mientras que el Bosco desciende con 13. De haber ganado en el Congost habría salvado la categoría.
Los Moreno, Seral, Rozas, Alfredo Pérez, Merino, Vidal, Blanch, Quique Caruncho, Escorial o Reparaz, entre otros, se despiden con un partido para olvidar, toda la tarde a remolque: 11-4 a los cinco minutos, 19-12 a los diez, 40-23 al descanso, 56-36 (máxima ventaja) a los 25 minutos y 73-59 a falta de cinco para el final. Maquilla el equipo coruñés en los últimos instantes, pero no es suficiente.
El Manresa regresa a la élite un año después de aquel descenso. Desde entonces solo baja otras cuatro veces, acumula ya 51 campañas en la máxima categoría, un título de la Liga ACB (1997-98) y otro de la Copa del Rey (1996). Es el sexto equipo con más partidos y el octavo en victorias dentro del ranking histórico.
El equipo coruñés, por su parte, no vuelve a Primera y, después de dos décadas en Segunda, desaparece en 1988 por los problemas económicos tras la muerte de su último presidente, Francisco Javier Vázquez Fidalgo. El Bosco ya es historia del baloncesto en nuestra ciudad. La historia de lo que pudo ser y no fue.