El partido que sirvió como estreno del Básquet Coruña en el Coliseum, ante el FC Porto, generó algunas quejas de aficionados en cuanto a la gestión del acceso al recinto. Uno de los problemas a solucionar por parte de la entidad naranja de cara al debut en la ACB. Nadie nace aprendido. Y, además, apenas ha habido tiempo para trabajar en los diferentes aspectos que conlleva la organización en la máxima categoría del baloncesto nacional.
El colapso producido acercándose la hora del encuentro del martes significó el retraso de algunos aficionados a la hora de entrar, y es que existieron diversos problemas con las pistolas de picking, que en un determinado momento dejaron de funcionar. Ahí, el personal encargado del reconocimiento de las entradas decidió que entrara todo el público sin necesidad de mostrar el código de barras de su localidad.
El pasado 11 de septiembre, las peñas del Básquet Coruña se reunieron con algunos representantes del club en un hotel herculino. Acudieron dos representantes de cada una de las ocho peñas existentes: Tsunami Naranja, Nordés, Sanedrín do Forno, Espíritu 23, Pío Pío, Cuñaos, Mandarina y Aglutínate. Además del director general del club, Joaquín Aneri; Alberto Méndez, miembro de la directiva, y el propio entrenador, Diego Epifanio.
En la reunión se trataron principalmente asuntos acerca de la seguridad durante los partidos que dispute el equipo en el Coliseum. Un dispositivo que contiene diversas medidas de protección con el fin de garantizar el bienestar y la comodidad de los asistentes.
Entre estas normas se encuentran el horario de apertura del recinto, que será aproximadamente una hora-una hora y media de antelación para el partido contra el Real Madrid, con el objetivo de no colapsar la entrada al multiusos. Precisamente por ello, los asistentes a los encuentros de esta temporada deben tener en cuenta que es muy probable que se originen atascos en Alfonso Molina, sobre todo en jornadas que se puedan solapar con partidos del Deportivo.
El abono, según se comentó en la reunión, no debe prestarse a nadie. Los aficionados podrán cederlo al club, con el fin de que este pueda liberarlo y ponerlo a disposición de otros aficionados.
Las entradas siguen siendo, al igual que la temporada pasada, nominales; es decir, que están vinculadas al nombre de la persona que la ha adquirido. Aunque, en el caso de que alguien comprase con antelación una localidad y luego no pudiese asistir al partido, sí podría venderla a otro aficionado.
Además, también tendrá la opción de ceder la entrada al propio club, que ofrecerá al vendedor la misma un descuento en la compra de productos oficiales de la entidad.
En cuanto a los accesos, la idea del club es reforzar el personal que se encuentre en las puertas del Coliseum con el fin de evitar aglomeraciones y los retrasos que se produjeron en el amistoso ante el FC Porto. Se producirá un aumento importante, de casi el 50% del personal existente actualmente. Por otra parte, es importante señalar que todos aquellos que quieran abandonar el Coliseum durante la disputa de los partidos no podrá volver a entrar en el pabellón.
A pesar de todos estos cambios, será difícil medir la efectividad de estos ya que el club naranja tan sólo contará con el encuentro contra el equipo portugués como experiencia en el Coliseum. De este modo, el duelo contra el Real Madrid del 29 de septiembre será tan sólo el segundo partido que el Leyma dispute en el recinto sito en Ponte da Pedra.
Los aficionados tendrán la oportunidad de disfrutar de una gran previa en el partido contra el vigente campeón liguero, con la instalación de una fanzone. Además, desde el club trasladan que se aprovechará la ocasión para entregar las bufandas conmemorativas del ascenso a la ACB.
Además, el Básquet Coruña también tendrá que lidiar con las restricciones derivadas de la programación de eventos del Coliseum. A día de hoy, el calendario ya está encajado hasta el final del presente año. El calendario de las 34 jornadas de la fase regular de la competición está confeccionado, con días y horas, aunque ambas cosas podrían sufrir alguna modificación.
Una elasticidad de programación a la que podría tener que recurrir la ACB y el Leyma a causa de que la programación del multiusos de Ponte da Pedra para el primer semestre de 2025 no está cerrada. De hecho, oficialmente sólo hay calendado un concierto, de Dani Fernández, el 22 de febrero.
Pero el Coliseum no alberga únicamente baloncesto y eventos musicales, con lo cual podrían surgir problemas ocupación –y no exclusivamente para la disputa de los encuentros, sino también a la hora de entrenar, ya que la semana de concierto el recinto queda prácticamente inutilizado para albergar cualquier otro evento– de aquí a finales de mayo, fecha fijada para la conclusión de la fase regular.
Problemas que podrían crecer en el caso de que Diego Epifanio y los suyos lograsen clasificarse para los playoffs por el título, cuya primera ronda, los cuartos de final, suelen durar en torno a dos semanas. El final de la temporada está previsto como fecha más tardía para el 30 de junio.
Problemas, vista la falta de ellos para encajar el calendario hasta final de año, en todo caso solucionables con buena voluntad y disposición de todas las partes implicadas.