La última derrota contra el Girona dejó al Básquet Coruña al borde del abismo. Con solo una victoria en los últimos catorce partidos, un balance de 5-20 y a cuatro triunfos de la permanencia, el colista de la ACB se aboca a un milagro para salvar la categoría. Cinco voces del baloncesto en nuestra ciudad, con pasado en el club y que han seguido el tortuoso camino del equipo en la máxima categoría analizan la situación para tratar de explicar la caída libre del Leyma en su histórica temporada de debut en la élite. La falta de experiencia, el diseño de la plantilla y el pobre rendimiento defensivo afloran como causas principales.
“Hay un kilómetro 0. Cuando inicias una actividad, la que sea, puedes hacerla de dos formas: lanzándote o yendo de la mano de alguien que sabe dónde se mete, con más o menos probabilidades de fracaso. ¿Qué es lo que ha faltado? Un liderazgo experto, un tío que haya transitado anteriormente por la ACB, lo que se llama el práctico portuario”, señala Gus Díaz, exjugador del Básquet Coruña (entonces Sondeos del Norte) en los tiempos primigenios, desde 1997 hasta 2002, en Liga EBA y en LEB.
Gus Díaz: "Falta un liderazgo experto, un tío que haya transitado por la ACB"
El también exprofesional Mario Cabanas, con tres cursos y 54 partidos a sus espaldas en la ACB y un breve paso por el Leyma en la temporada 2013-14, cree que el equipo ha pagado el enorme salto de categoría: “El tiempo de adaptación que puedas tener en la LEB, en la ACB te come. Entras en dinámica de perder y cuando te quieres dar cuenta ha pasado la mitad de la temporada”.
El pívot añade que el mismo modelo de juego que le dio el ascenso la pasada campaña le puede costar el descenso este curso: “El año pasado, jugaban prácticamente igual, a muchos puntos, pero les llegaba. Está claro que aquí no vale esa alegría. Si te meten 100 por partido, meter más de 100 en la ACB es muy difícil”.
Julio Flores, primer teniente de Alcalde de A Coruña de 2011 a 2015 y presidente del club entre 2003 y 2010, resalta los problemas defensivos del equipo: “Es una barbaridad encajar 95 puntos por partido. Creo que no se gestionan bien los bloqueos directos ni la defensa del lado débil y creo que hay cierta apatía en los cambios”. Óscar Lata, entrenador profesional y que dirigió la cantera naranja en la temporada 2012-13, coincide con el exmandatario y el exjugador: “El equipo compite mejor, pero no tiene capacidades defensivas. La lectura que ha hecho Epi es intentar competir a meter puntos, pero en la ACB es muy complicado ganar así”.
El técnico abre el melón sobre la configuración de la plantilla: “Se apostó por traer jugadores veteranos con experiencia en la Liga, como Thompkins o como Lima. Lo de Gus es una pena porque no ha podido demostrar lo que es. No ha logrado entrar en dinámica y era el pívot de referencia, sobre todo en defensa. Diagne tiene unas características muy útiles para algún tipo de partidos, pero en otros no tanto, y de Huskic ya sabíamos que iba a penalizar su defensa”.
Juan Díaz: "Hay seis jugadores que no tienen piernas para la ACB y cinco son muy importantes"
Juan Díaz, hermano de Gus y entrenador del primer equipo desde 1999 a 2002, opina que el nivel físico no está a la altura de la competición, aunque no duda de la actitud ni el trabajo de los jugadores y el cuerpo técnico: “Dudo mucho que Epi no trabaje la defensa y dudo muchísimo que no se dé cuenta de que la llave está en la defensa, pero hay seis jugadores que no tienen piernas para la ACB. Dudo mucho de que ningún jugador no quiera defender, pero no pueden. Y de esos seis, cinco son muy importantes. Puedes esconder a un tío en el campo, pero esconder a tres-cuatro jugadores es imposible”.
En ese sentido, Flores se sorprende ante el aumento de minutos para los titulares, en detrimento de los suplentes: “Se ha acortado la rotación cuando el baloncesto moderno se basa en rotar más para tener gente fresca. A más minutos se acumula el cansancio en las piernas y baja el porcentaje en el tiro exterior”.
Ese déficit físico repercute directamente en la defensa, opina Díaz: “Es un equipo que ve el aro como una piscina, pero muy endeble atrás. Los rivales lo saben, les golpean y los árbitros lo permiten hasta que en el último cuarto caen como fruta madura. Si no cierras el aro no vas a ganar metiendo una más que el rival. Se ha demostrado”. Y su hermano es aún más explícito: “En esas profundidades de la tabla no se puede jugar con guante blanco, hay que ir con el cuchillo entre los dientes”.
Con el equipo sobre un fino alambre y Diego Epifanio cuestionado por la afición durante el último partido, el final de la temporada se presenta muy, muy largo. “Lo primero que pide el aficionado es que el equipo no baje los brazos. Ahora viene un rival muy complicado, no puede pasar lo mismo que contra Baskonia o Valencia. Esa indolencia hace mucho daño”, lamenta Flores, que compara la situación del Leyma con la de su último rival, el Girona.
Julio Flores: "Lo primero que pide el aficionado es que el equipo no baje los brazos"
“En diciembre estaba con 2-9 y cambió de entrenador. Moncho Fernández reforzó al equipo y cambió la mentalidad. Desde diciembre tiene un balance de 7-7 y está fuera de la zona de descenso. En ese período el Básquet Coruña solo ha sumado una victoria por trece derrotas. Si nada cambias, nada sucede”, advierte.
Lata, sin embargo, celebra la confianza del club en el preparador burgalés: “Me gusta la apuesta por Epi hasta el final. Van a ir con él hasta el final. Ha quedado demostrado. No me gusta que silben al entrenador o al equipo, pero un socio que paga la entrada o el abono tiene todo el derecho a hacer lo que quiere con respeto”, arguye el técnico, que se marca el objetivo de superar a Granada en este mes con duelo directo el sábado 19 para ver la situación con otros ojos.
“Hay que cazar lo antes posible a Granada con la idea de ponerse por delante de ellos. Si el Leyma es capaz de verse fuera del último puesto, la mentalidad y la ilusión de la gente va a cambiar”, confía Lata, que recalca la dificultad mental para los jugadores: “Ponerse en la cabeza de ellos es muy difícil. Son la parte más débil de la cuerda ahora mismo. La mayoría de ellos quedarán liberados de contrato y empiezan a escuchar rumores... Es un tema delicado”.
Cabanas, Gus y Juan Díaz piden unidad en el vestuario, pase lo que pase. “No deben tener grietas entre ellos o están muertos. De estas situaciones se sale con dureza mental y todos juntos, que nadie se resquebraje, que nadie le dé la espalda al grupo”, abunda el entrenador, que con el Leyma atravesó una situación muy parecida.
Óscar Lata: "Hay que cazar lo antes posible a Granada para cambiar la ilusión de la gente"
“Siempre me funcionó coger de una mano a mis compañeros y, con la otra, abrazar las ideas del entrenador y salir a por todas, ajustándose al plan de partido marcado. No hay una receta mágica. Y si hay algún problema dentro del vestuario, que siempre hay problemas, intentar solucionarlos. No es bueno ir a la guerra con cuentas pendientes”, concuerda Gus, que en sus años como jugador también vivió temporadas similares en A Coruña.
“Es complicado, pero cuando eres un profesional tienes que poner la cabeza en el día a día y en el trabajo. Intentar no mirar tanto las nueve jornadas que quedan, ir partido a partido, aunque parezca un poco tópico, e intentar acabar de la mejor manera posible. Es difícil porque la cabeza manda más que las piernas a veces en estas cosas. Pero tienes que intentar ser lo más profesional posible dentro de este caos”, agrega Cabanas.
El Básquet Coruña tiene ante sí la obligación de acabar la temporada de la mejor manera posible para mantener la ilusión de una masa social que se ha triplicado desde el ascenso a la máxima categoría: “Los milagros no existen y estamos recogiendo lo que se ha sembrado. La directiva debe analizar la situación y tomar decisiones con la cabeza fría. Ir planificando la próxima temporada, ver con qué entrenador y qué jugadores se afronta y, no menos importante, pensar la cancha donde va a jugar”, reclama Flores. “Hay que ser conscientes de lo que somos, de la ciudad en la que estamos. Lo que se ha conseguido es la leche, ganándole al Real Madrid y llenando el Coliseum. Hay que aprender de esto y cogerlo con otro punto”, zanja Cabanas. ¿Y ahora qué?
Mario Cabanas: "La cabeza manda más que las piernas en estas cosas"