RIAZOR 80 AÑOS | Las transformaciones de un icono
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RIAZOR 80 AÑOS | Las transformaciones de un icono

RIAZOR 80 AÑOS | Las transformaciones de un icono
Vista aérea del estadio en 1982

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El Riazor actual dista años luz del original. Un solo elemento de la construcción de 1944 continúa en pie: la torre de Maratón. De todos modos, todavía existen vestigios de la vieja ciudad deportiva de Riazor. Un pequeño tramo del muro que circundaba por completo el recinto sigue a la vista en una de las esquinas de la polideportiva de Riazor 2.


La primera gran reforma llegó en 1982, con motivo de la designación de A Coruña como sede del Mundial celebrado en España. Casi dos décadas antes había llegado la luz. Riazor tuvo que esperar justo veinte años para poder albergar competiciones nocturnas. 


El caso de 1982 fue curioso. La organización del Mundial fue concedida a España con casi veinte años de antelación, en 1964. A Coruña esquivó todas las piedras en el camino para ser una de las 14 ciudades escogidas. Las primeras trabas las puso la FIFA. Las segundas, el propio recinto levantado bajo las directrices de Santiago Rey Pedreira.


El organismo rector del fútbol mundial plantea varias exigencias que Marineda y su envejecido estadio no cumplen. La primera, tener un club en la máxima categoría del fútbol nacional. El Dépor desciende abandona la Primera División en 1973 para no volver a ella hasta 1991. La segunda tampoco la supera Riazor, ya que cuenta con pista de atletismo y el proyecto de remodelación para la Copa del Mundo prevé conservarla. La tercera la aprueba por poco, ya que cuenta con algo más de los 200.000 habitantes que la FIFA fija como mínimo.


El primer proyecto, de 1977, mantiene las pistas de atletismo y gran parte del estadio original. Tribuna, Preferencia y Grada Elevada sobreviven. La General de Pie se reforma por completo para hacerla más grande. Y en la curva del Palacio de los Deportes se erige una pequeña grada para cerrar por dar forma a un Riazor cerrado por los cuatro costados.

 

Elegido y suspenso

El Real Comité Organizador del Mundial 82 (RCOM82) incluye a A Coruña y Riazor en su selección definitiva, que da a conocer el 17 de julio de 1979. Pero cuatro meses después, el 16 de noviembre, la Comisión de Estudio de los estadios mundialistas suspende a Riazor. Especialmente, debido a los graves daños estructurales que sufre la Grada Elevada.


Domingos Merino, primer alcalde elegido democráticamente desde la II República, encarga la redacción de un nuevo proyecto al arquitecto municipal Antonio Desmonts. Quedan menos de tres años para el comienzo del Mundial y ni siquiera hay planos. Cuando los hay, el 12 de enero de 1980, el RCOM82 sugiere al ayuntamiento que elimine las pistas de atletismo. El consistorio se niega en rotundo.


Desmonts diseña un recinto completamente nuevo con la misma forma de herradura, que complica sobremanera alcanzar las 35.000 plazas, mínimo exigido por la FIFA. La doble altura de la Tribuna es esencial para alcanzar esa cifra. Los problemas continúan.La Grada Elevada no aguanta más. Debe ser demolida. La dinamita la hace saltar por los aires el 23 de enero de 1982, a menos de cinco meses del partido del Grupo I entre Perú y Camerún que debe albergar Riazor. Nuevo proyecto en tiempo récord, y finalización de la obra sobre la bocina. Desde la demolición de las viejas Tribuna y Especial Niños, el 19 de diciembre de 1980, hasta el Criterium Mundial 82 de atletismo, tres días antes del encuentro inaugural, transcurre menos de un año y medio. El precio total de la obra asciende a 515 millones de pesetas, poco más de 12 millones de euros si aplicamos el valor tiempo del dinero.

 

La ‘bombonera’

El Deportivo regresa a Primera en 1991 para empezar a codearse con los grandes. Toda la ciudad quiere entrar en Riazor. Y Riazor se queda pequeño. Y, como siempre en los partidos de fútbol, con la afición muy lejos de los protagonistas.


Vázquez se resiste, y le dio a su enemigo Lendoiro las bautizadas como ‘gradas de los egipcios’. Aquellas ampliaciones laterales de Preferencia Superior provocaron tortícolis a más de un deportivista. La guerra entre el alcalde socialista y el presidente popular continúa a medida que el club ve limitados sus ingresos por venta de abonos y entradas. El dirigente corcubionés mueve cielo y tierra para conseguir un Riazor cerrado por los cuatro costados cuando en María Pita, todavía abducidos por el colosal éxito español en Barcelona 92, sueñan con un estadio olímpico.


Dos semanas después la primera Copa del Rey ganada por el Dépor, el ayuntamiento comunica el proyecto elegido para convertir Riazor en un campo de fútbol, entre 30 opciones que oscilan de los 779 a los 1.671 millones de pesetas de presupuesto. Los trabajos empiezan en los primeros días de septiembre de 1995. El terreno de juego se desplaza unos metros hacia la Torre de Maratón para poder erigir la nueva grada de Pabellón, debido a la cercanía del Frontón. Una vez finalizada, se procede a remodelar la General, para convertirla en la actual Maratón.

 

1999 Estadio cerrado por completo (NUESTRA)
El estadio, ya completamente cerrado


Casi tres años más tarde, el 12 de agosto de 1998, Lazio y Real Madrid disputan, con motivo de la primera semifinal del Teresa Herrera, el primer encuentro de Riazor transformado en una ‘bombonera’.

 

La seguridad, lo primero

Riazor está en barbecho durante un largo período. El ayuntamiento para los pies a Lendoiro con la excentricidad de su ‘Guggenheim del fútbol’, diseñado por el célebre arquitecto Peter Eisenman en 2003.
La candidatura hispano-portuguesa para el Mundial de 2018 esboza una reforma para poder acoger el torneo. La derrota en la votación ante Rusia –ya sabemos en qué circunstancias– manda los planos a la trituradora de papel. 


La reforma de la cubierta se produce en 2018. Es una cuestión de seguridad. Un temporal destroza parte de la visera de Riazor en febrero de 2017 y obliga a aplazar un partido de Primera División ante el Betis.
Club y ayuntamiento, con Xulio Ferreiro en María Pita, aúnan esfuerzos. Desde el mismo día en que concluye la temporada 2017-18 se efectúa una rehabilitación de la cubierta que hace pasar a mejor vida los mástiles rojos de Desmonts. La estructura de los fondos únicamente es reparada, rehabilitada y reforzada. La obra cuesta algo más de 7 millones de euros.

 

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La actual cubierta luce en Riazor desde hace un lustro 


Así ha mudado Riazor hasta nuestros días. Varias transformaciones de un icono de la ciudad, un símbolo de A Coruña que se ha ido adaptado a los tiempos. Un estadio único en un emplazamiento incomparable.

 

Los orígenes

Hasta que en 1944 se levantó Riazor, diferentes lugares de la ciudad acogieron competiciones deportivas. El primer espacio fue la desaparecida plaza de toros, ubicada en donde hoy se encuentra la Plaza de San Pablo. Después llegó el Corralón da Gaiteira, vasto solar situado cerca de la Fábrica de Tabacos. El rival del Dépor, el Coruña, se hizo con unos terrenos en Monelos, a la par que los blanquiazules construían el Parque de Riazor.

 

Novedad polémica

La instalación de iluminación artificial en Riazor no se produjo hasta 1964, aunque el recinto dispuso de unos focos provisionales ocho años antes. El 14 y 15 de junio de 1958, el IV Trofeo Teresa Herrera de atletismo se celebró en horario nocturno, a partir de las once de la noche, con las pistas iluminadas por seis focos en cada recta y tres en cada curva. Otras pruebas atléticas tuvieron lugar bajo la luz de esos proyectores.


Hasta entrada la década de los años 60 no se levantó una instalación permanente. Jesús Cebrián Brizuela, presidente deportivista, dio los primeros pasos en 1959. El club pidió presupuesto entonces a la empresa que iluminó el Santiago Bernabéu y el Camp Nou. Pero no fue hasta comienzos de 1964 que se aprobó la obra, que realizó el Deportivo con una pequeña ayuda del ayuntamiento. Sin embargo, la inauguración se produjo en una prueba atlética, los Campeonatos Mundiales Militares, que acogió Riazor del 6 al 9 de agosto. El Deportivo pudo estrenarla unas semanas después, en la primera semifinal del Teresa Herrera, frente al Oporto, disputada el 28 de agosto.

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