Es lógico que al comenzar una tarea se considera tener los medios necesarios para llevarla a buen término. Sin embargo a veces suceden contratiempos durante el camino que obligan a replantearse la situación, por lo que se deben realizar cambios contundentes para evitar un fracaso del que uno parece estar abocado en caso de no hacerlos.
El Deportivo femenino disputó ayer ante el Sevilla su encuentro perteneciente a la undécima jornada de la Liga F y perdió por 2-1. Este resultado supone el sexto revés en 10 partidos, ya que el equipo blanquiazul tuvo que aplazar por la DANA el de la octava jornada ante el Valencia, que se ha reprogramado para el miércoles 18 del próximo mes. El conjunto herculino llegará al nuevo parón liguero en puestos de descenso con la salvación a dos puntos, pero hoy podría alejarse un poco más dependiendo de los resultados que se den en el resto de los enfrentamientos de la jornada.
Es evidente que el plantel capitalino no se encuentra en su mejor momento, pero el mencionado parón vendrá muy bien para sopesar decisiones que tendrán una gran importancia en el futuro de la sección. Una de ellas ya cogió cuerpo anoche al anunciarse la destitución de la entrenadora Irene Ferreras. No obstante los responsables del club tienen claro que el siguiente movimiento a realizar será el más importante, la persona que sustituirá a la madrileña para alcanzar la permanencia al término del campeonato, pues de todos es sabido que lograr un ascenso cuesta un mundo y a ello se une que dejar de competir en la máxima categoría nacional femenina supondría un enorme palo para todo el deportivismo.