Un punto agridulce. Esa manida frase resume la sensación del Montañeros tras empatar en Visma frente al Sigüeiro (2-2). Los de Jairo Arias mantienen los cinco puntos —más golaveraje— de ventaja sobre el equipo que está en disposición de discutirle el ascenso directo, pero se quedan con la sensación de que pudo ser mejor, pues tenían dos goles de ventaja en el minuto 86. Eso sí, jugaron con uno menos más de media parte, por lo que también pueden ver el vaso medio lleno.
Currás puso el 1-0 y tanto Cano como Pape, destacados en el juego directo pudieron hacer que la renta fuera mayor al descanso. Poco antes había sido expulsado de forma rigurosa el central Mauro, que paró un contraataque empleando excesiva fuerza.
Esto último influyó en el guion de la segunda mitad y el Sigüeiro pasó a dominar la posesión. Se adaptó bien el Monta, defendiéndose con orden y ampliando la ventaja por medio de Currás. Pero si dos veces marcó el centrocampista local, el delantero visitante Cristian hizo lo propio al final y rescató un punto que mantiene muy vivos a los de Oroso.