Lino López: "Ojalá el Leyma siga creciendo y jugando en ACB muchos años"
lll
17º-23º

Lino López: "Ojalá el Leyma siga creciendo y jugando en ACB muchos años"

Lino López: "Ojalá el Leyma siga creciendo y jugando en ACB muchos años"
Lino López protesta a una árbitro durante un partido del Uni Ferrol | Jorge Meis

Usuario

Después de 15 temporadas como jugador profesional, las cuatro últimas en el Básquet Coruña (de 2007 a 2011, la primera en LEB Bronce y las otras en Plata), Lino López (Ferrol, 1976) decidió sentarse en el banquillo. Pero no para descansar, sino para iniciar una carrera que su juego hacía atisbar, la de entrenador.
 

Base tan cerebral como creativo (y excelente lanzador de tres), inició su segunda vida baloncestística en el equipo femenino de su ciudad, el Universitario. Tras apenas dos meses como ayudante le tocó ponerse al timón, en la 2011-12. A la tercera llevó al Uni a la división de honor. Su excelente labor atrajo el interés de uno de los grandes, el Perfumerías Avenida salmantino, al que dirigió en la 2018-19 (en la que, curiosamente, el cuadro ferrolano perdió la categoría), antes de volver a casa, donde cumple su décimo tercera campaña como técnico jefe, la sexta consecutiva. En la 2020-21 devolvió al Uni a la Liga Femenina. Este jueves (20.00 horas) jugará ante el ASVEL francés la ida de las semifinales de la EuroCup, la segunda competición continental. Un hito en la historia del club.

 

¿Qué sensaciones tiene de cara a este partido?
Mejor, imposible. Ferrol, la comarca y diría que el baloncesto gallego están muy ilusionados, porque vivir unas semifinales de Eurocup era impensable en pretemporada, cuando decidimos entrar en la Eurocup. Tuvimos que jugar la previa, y vernos ahora en semifinales... La  verdad es que era impensable.

 

¿Entraba en las previsiones llegar tan lejos?
No, para nada. De hecho, en la previa nos tocó un equipo italiano, el Battipaglia. La liga italiana es muy dura, junto con la francesa, la turca... Teníamos miedo de quedar eliminados en la previa después de que el club hiciese tanto esfuerzo para estar en Europa. El objetivo era intentar por lo menos entrar en la fase de grupos.

 

Llegados a este punto...
Evidentemente es muy complicado. El tema es que yo afronto cada partido con la máxima ilusión, de competir, de que las jugadoras sean mejores... Este año tuvimos que fichar ocho jugadoras, hacer un equipo casi nuevo, porque no pudimos renovar a la plantilla de la temporada pasada. Yo siempre les digo que lo que hay que hacer es trabajar y después ya se verá. Por ejemplo, le ganamos al Galatasaray en Estambul. Una jugadora suya cobra más que todo nuestro presupuesto. El ASVEL es un equipo favorito para ganar la Eurocup. Tiene una plantilla muy completa, con dos jóvenes de 19 años que, seguramente, son las mejores del mundo de su generación, la lituana Jocyte y la francesa Malonga. Tenenos que intentar hacer nuestro trabajo, dar el máximo y ver adónde nos lleva el partido. Pero disfrutándolo. Con A Malata llena. Vivir esto en casa, para mí, como ferrolano, es un orgullo enorme.

 

Legar a semifinales era impensable en pretemporada, cuando decidimos entrar en la Eurocup

 

¿Sigue al Básquet Coruña?
Sí. Todo los que puedo. Generalmente por la tele, pocas veces en directo. Esta temporada solo pude ir a ver el partido con el Valencia Basket porque ese fin de semana no teníamos jornada. Fue una pena, porque con todas las bajas que tenía, llegar al final con opciones contra un equipo así... Pues sí, lo sigo todo lo que puedo. Como hice cuando estaba en LEB, que fui a varios partidos en Riazor. A ver si después de la victoria contra Lleida son capaces de encadenar algunas más. Hay mucha gente ahí trabajando mucho y bien. Al final, tienes que tener suerte en todo: lesiones, partidos ajustados, no encadenar muchas derrotas... Porque cuando estás abajo, eso pesa mucho. Las veces que lo he visto, he visto un equipo unido, y eso también ayuda a salir de los puestos bajos.

 

El pasado verano, el club naranja renovó a ocho jugadores, una cantidad cuestionada por ciertos sectores. Y usted, con ocho jugadoras nuevas, está haciendo un temporadón. 
Yo hice lo mismo la última vez que ascendimos. Mantuve a la mayoría de la plantilla, con unos retoques, y nos fue muy bien.

 

Las condiciones de la confección de su plantilla, ¿le da un valor extra a los que está consiguiendo?
Sí. Un valor añadido muy grande. Cuando acabó la temporada pasada, presenté oferta de renovación a todo el equipo, pero solo conseguí que se quedaran tres jugadoras. También es satisfactorio ver que tus jugadoras tienen ofertas mucho mayores, de proyectos más ambiciosos. Nosotros tuvimos que apostar, otra vez, por jugadoras de Challenge, por rookies... Sabes que no es fácil, porque hay muchos factores, como que se adapten al equipo, o a la ciudad, o incluso al país... Fichamos a cuatro de Challenge, más una irlandesa que venía de su liga semiprofesional, más las que se quedaron. Solo Blanca Millán tenía experiencia, de dos años, en Liga Femenina. Pero tienen ese hambre de crecer, de entrenar. Y mucha ilusión. Todo el equipo es la primera vez que juega competición europea.

 

Es satisfactorio ver que tus jugadoras tienen ofertas mucho mayores

 

No hay, pues, una fórmula infalible.
Para nada. A lo mejor, la gente a la que renuevas está más implicada con el club y tiene el nivel físico, porque [cuando se salta de categoría] lo más importante es el nivel físico, He tenido jugadoras en Challenge [segunda categoría] a las que su físico no les permitía competir en la Liga Femenina. Depende siempre del perfil de jugadores o jugadoras que tengas.

 

Hablando de físico, por sus manos pasó Nevena Dimitrijevic, que está haciendo un temporadón con el Maristas. 
En Challenge. En una liga como esta o en la LF2, es una jugadora con mucho potencial, pero cuando jugamos la fase de ascenso ya se veía que, por su físico, nada más que por eso, iba muy justa. De hecho, Fer [Buendía, técnico del Maristas] me llamó para preguntarme por ella. Le dije que no tuviera duda de que le iba a rendir. Me alegro de que les vaya tan bien.

 

Tras cuatro temporadas en el Básquet Coruña, decidió retirarse. Pero no dejó el basket.
Fue un poco casual. El presidente [del Uni] fue profesor mío. Quedamos para tomar algo, le dije que no iba a seguir jugando y me pidió que le echara una mano en el club. Después me lio para ser entrenador ayudante (risas). A los dos meses, como la cosa no iba bien, me pidió que cogiese al equipo. Y hasta ahora.

 

¿Entrenar estaba ya en su cabeza?
No. A ver, llevo muchos años haciendo un campus en Ferrol y siempre tuve muchas inquietudes con los entrenadores, de saber más, de por qué hacían las cosas, apuntaba los ejercicios que me gustaban, procuraba entrenar a niños en verano, me presentaba voluntario para ir a los colegios... Son cosas que siempre me gustaron. Hice los cursos por ganar conocimientos, no pensando en un futuro como entrenador, pero también es cierto que en la pista me gustaba entender el juego, el porqué de las cosas, preguntar mucho a los entrenadores, con quienes muchas veces las conversaciones iban mucho más allá de jugador-entrenador. Es cierto que sí me preparé y que incluso siendo jugador iba a algunos clínics.

 

Se suele pensar que el base, por motivos bastantes obvios, está más capacitado que otros jugadores para ser entrenador. ¿Es así?
Creo que va más con el tipo de jugador y de persona que seas que con la posición en la pista. Ahora tengo a una jugadora irlandesa [la pívot Claire Melia] que se puede decir que es la base del equipo, porque entiende el juego, lee las defensas, ve dónde hay ventajas, es buena pasadora...

 

No sería una frustración no llegar a la ACB, ni mataría por ello

 

Es inconcebible que alguien pueda pensar que, por ejemplo, Goran Huskic no podría ser entrenador.
Exacto.

 

De momento, usted solo ha entrenado en basket femenino. ¿Ha tenido ofertas o tentaciones de pasarse al masculino?
Sí, he tenido alguna oferta y alguna entrevista. Yo solo me planteo seguir entrenando, no pienso en dónde. Soy un apasionado del baloncesto, es lo que sé hacer y, por suerte, puedo disfrutar de ello. Y además en mi casa. Eso tampoco es fácil. Las ofertas y las opciones que tuve o no me compensaban o no acepté por la situación que tenía por contrato. Lo que me gustaría es seguir entrenando y ser feliz con ello, independientemente de donde lo haga.

 

Su casa queda cerca de A Coruña.
Sí (carcajadas). Sigo mucho, por razones obvias, al Leyma. Me alegré mucho de que mantuvieran al bloque a pesar de perder en playoffs contra Gipuzkoa [temporada 2022-23], porque para mí era el mayor acierto. Pensé que ojalá eso les llevase a la ACB, porque creo que era la mejor medida posible que podían tomar.

 

¿Usted mismo se ve llegando a la ACB? ¿O no tiene un objetivo o un sueño como entrenador? 
Yo me veo entrenando mañana. Es en lo que pienso, no pienso más allá; lo que tenga que venir, vendrá. Y tengo que estar que estar lo mejor preparado posible, pero no me marco objetivos ni retos. Vivo el día y día, y por suerte puedo vivir de lo que me apasiona. Y es lo que me centro. No sería una frustración no llegar, ni mataría por ello. Intento ser mejor cada día, aprender de las jugadoras, de los rivales y de todo lo que estudio.

 

Las veces que he visto al Leyma, he visto un equipo unido

 

¿Es la sabiduría de la experiencia?
Cada uno tiene su mentalidad. He conocido entrenadores que tienen un plan marcado, de seguir un paso tras otro hasta alcanzar un objetivo; y si no se consigue, es un fracaso. Evidentemente, cada uno vive su vida como quiere, pero creo que yo lo hago bien como lo estoy haciendo, disfrutando cada día que voy a entrenar. Donde sea. De hecho, cuando salí del Avenida, me llamaron de Ferrol para volver. El Uni descendió esa temporada y muchos me decían que era un paso atrás, que podía entrenar a equipos de Eurocup, pero les dije que aquí había sido feliz y que aunque fuese segunda división me gustaba el reto de hacer un proyecto para ascender. Y lo hice. El paso atrás sería pensar que mi sueño es entrenar donde sea.

 

Cuando era joven, ¿tenía alguna meta como jugador?
Lo que me gustaba era sentirme importante dentro de un equipo, no me gustaba la opción de ir a la ACB, por el tema de los cupos, para entrenar y poco más. Prefería estar en LEB o en cualquier equipo donde creía que podía ayudar, no de relleno. Siempre lo tuve claro. Y que me quisiesen. Y Por qué me querían. Intentaba hablar con el entrenador y ver lo que quería de mí para ver dónde podía jugar. Igual como entrenador, sin un objetivo tipo "si no juego en ACB, mi carrera no se culmina". Fui muy feliz jugando y he hecho muchos amigos, que al final es lo que queda.

 

Lino lopez dxt campeon leyma basquet coruu00f1a
Lino lopez es el duodécimo jugador que más veces han vestido la camiseta del Básquet Coruña | AIG

 

En sus años en el Basquet Coruña no se cambiaba a tantos jugadores de una temporada a otra. ¿Es el mayor cambio que ha experimentado el baloncesto?
Sí. Además había muchos jugadores gallegos: Uzal, Manu Pereira, Zoro, Seijo... Y eso era una base del equipo. Ahora mismo, eso casi imposible porque todo se ha globalizado. La continuidad de los jugadores en el club es muy complicada. Porque además se piden resultados inmediatos. Por ejemplo,  tengo a una jugadoras cedida por el Valencia Basket; seguramente muchos equipos dudarían en cogerla porque la estarían formando, pero yo la necesito ya. Esto es un poco la situación del baloncesto actual.

 

Yo solo me planteo seguir entrenando, no pienso en dónde

 

Desde fuera, ¿ve un un Básquet Coruña muy distinto, como club, al de sus tiempos?
Sigo teniendo contacto con mucha gente que sigue en el club, y es evidente el crecimiento. Es abismal. Antes era todo muy familiar. Estos últimos años ya se veía un crecimiento que iba dirigido a ser un equipo de ACB. Estoy muy feliz de que lo haya logrado, y también de que sigan en el club algunos con los que compartí vestuario. Y ojalá sigan creciendo y jugando en ACB muchos años.

 

Bronce y Plata. ¿En aquellos años pensaba que algún día el club alcanzaría la cima?
Había en el club gente muy volcada, que trabajaba mucho, y había muchos niños en la cantera. Veía que había un trabajo muy bueno, aunque yo no sabía que pudiera evolucionar tan rápido y de la forma que lo ha hecho. Pero sí que había gente que trabaja mucho y bien. Acompañado de que Coruña es una gran ciudad y de que en el club siempre se ha tratado muy bien a todos. Hubo unos años de crisis, con impagos, equipos que desaparecían...  En el Básquet Coruña no pasó.

 

 

Lino López: "Ojalá el Leyma siga creciendo y jugando en ACB muchos años"

Te puede interesar