A 200 metros de la línea de meta y pegado a las vallas irrumpe como un cohete Magnus Cort y su característico bigote rubio, enfundado en el mono rojo y el casco amarillo del equipo Uno-X. El poderoso todoterreno danés, algo más que un velocista con victorias en la Vuelta (6), el Tour (2) y el Giro, gana con un esprint largo en Matosinhos, junto a las icónicas piscinas naturales de Álvaro Siza, unos kilómetros al norte de Porto. Como hace tres años en el centro de Vigo, en la primera etapa de O Gran Camiño, vence Cort y se viste el primer maillot amarillo de la carrera. Toma el relevo de su compatriota, el doble campeón de la prueba y gran ausente Jonas Vingegaard.
La renuncia del enjuto danés que rivaliza con Pogacar por el Tour cada mes de julio desde hace cuatro años y este 2025 ha priorizado el buen clima del Algarve, le resta foco a la vuelta a Galicia para profesionales en su cuarta edición. Faltan grandes nombres y equipos del pelotón. El sistema de puntos de la Unión Ciclista Internacional y el apretado calendario entre febrero y marzo penalizan a O Gran Camiño, pero la organización sigue su camino y redobla esfuerzos: en su cuarta edición aumenta la duración de la prueba, de cuatro a cinco etapas.
Con una jornada en cada provincia, la excusa es perfecta para introducir la prueba en Portugal, país muy ligado al ciclismo gallego desde tiempos inmemoriales. Y sin estrellas en la carretera, la carrera recluta a Javier Ares, mítica voz del ciclismo desde la era de José María García, y a su compañero de retransmisiones en Eurosport, un tal Alberto Contador. Los dos narran la etapa desde las afueras de Porto. También están invitados una pléyade de conocidas firmas en el periodismo especializado. El objetivo es vender al mundo la belleza de Galicia y afianzar la carrera en el calendario.
Ezequiel Mosquera, último gran ciclista gallego e impulsor de O Gran Camiño, cuenta con un importante aliado este 2025: un clima benigno para estas fechas del año. Del resto se encargan los ciclistas, que cubren los 190 kilómetros de Maia a Matosinhos a casi 44 kilómetros por hora. El Uno-X controla los tiempos con la fuga consentida del día: Pau Llaneras (Arabay), Filippo Turconi (Bardiani), Ander Okamika (Burgos), Mauricio Moreira (Efapel), Víctor Martínez y Artem Nych (Anicolor).
La aventura se acaba a 40 kilómetros de la llegada, pero dos valientes saltan por sorpresa en busca de gloria: Álvaro Sagrado (Arabay) y Martin Marcellusi (Bardiani). El italiano resiste hasta los 5 kilómetros finales, engullido por el pelotón que acelera hacia la meta y se aleja de Urko Berrade (Kern Pharma), gran damnificado de la primera jornada, que pierde todas sus opciones de luchar por la general con un pinchazo. Se deja un minuto en la línea de meta, demasiado para una vuelta de cinco días.
En la recta final se queda demasiado solo Cort, pero el pedigrí y la velocidad del gran danés se lleva por delante a todos sus rivales, incluso al inesperado Santiago Mesa (Efapel), colombiano afincado en O Porriño que saca la cabeza en los últimos metros, pero no turba la victoria del favorito. El primer español es el joven neoprofesional Daniel Cavia (Burgos), cuarto.
Asoma en el top-10 el primer gallego, Carlos Canal (Movistar), octavo y listo para pelear por las llegadas masivas o los finales cuesta arriba, como el que guarda este jueves la segunda etapa, primera en Galicia, 133 kilómetros con chicha de Marín hasta A Estrada. En la segunda mitad destaca el doble paso por el Alto de San Vicenzo (2,6 kilómetros al 5,6% de pendiente media) y la meta cuesta arriba: 1,9 kilómetros al 5,6%, suficiente para evitar el esprint masivo. ¿Suficiente para batir a Cort?