El Viaxes Amarelle estaba acostumbrado a ser un equipo ascensor, sube y baja de Primera a Segunda División en las últimas temporadas, sin terminar de asentar el proyecto en la máxima categoría. Sin embargo, por primera vez en su historia en 2023 había conseguido la permanencia, por lo que le hacía disparar las expectativas de cara a 2024. No obstante fue con la entrada del nuevo año cuando los resultados empezaron a torcerse para las naranjas, que habían hecho una buena primera vuelta, pero en la segunda dilapidaron toda su ventaja hasta llegar a la última jornada con la obligación de ganar en Burela si su rival, Marín, hacía los deberes. Un imposible que acabó con las coruñesas en Segunda.
Pero no fue un descenso más. Otros cursos mantenía una base con la que pensar en regresar al siguiente. Este supuso un cambio de ciclo total. Se marchó el entrenador y también prácticamente todas las jugadoras (solo sigue Lau Doce). Y el Amarelle sufrió en el inicio de la nueva temporada con siete derrotas seguidas. Tres victorias y dos empates en las siete jornadas siguientes le dan aire para empezar 2025.