Una amenaza ‘da casa’ en el Palacio
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17º-23º

Una amenaza ‘da casa’ en el Palacio

Iago Vázquez, máximo goleador de un Alpicat que visita hoy a los verdiblancos (12.00 horas), es de padres gallegos: “Soy del Liceo en hockey... pero del Celta en fútbol”
Una amenaza ‘da casa’ en el Palacio
Iago Vázquez celebra un gol con el Alpicat | Aniol Fotos | Cedida

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La i latina al frente de su nombre delata a Iago Vázquez. “Mi madre es de Vigo y mi padre, de un pueblo de Ourense”, confirma el jugador del Alpicat, para el que la visita de su equipo al Liceo en el Palacio de los Deportes de Riazor (12.00 horas) es doblemente especial. Es la primera en la breve historia de un club que acaba de ascender a la OK Liga y para el que todo es novedad, sobre todo las citas en las grandes plazas como es la coruñesa. Pero para él significa conectar con su tierra y que muchos de sus familiares y amigos le puedan ver jugar en directo por primera vez. Ya marcó en el 1-5 de la primera vuelta. El sueño cumplido de un niño que siempre miró para Galicia. “Soy del Liceo en hockey, ¡pero en fútbol soy del Celta eh!”, se ríe, aludiendo al pique ancestral entre ciudades. Y como en la pista no hay sentimientos, también reta a los verdiblancos: “Vamos a hacer todo lo posible para que les cueste ganar”.


Lo dice pero acto seguido reconoce que los dos equipos se mueven en realidades opuestas por el abismo de tamaño y objetivos. El Liceo no cuenta solo con todo el peso de una historia que contempla ya más de cincuenta años y 43 títulos. Sino también con un presente en el que se ha reforzado con la ambición de agrandar su leyenda y que después de ver cómo se le escapaba la semana pasada la Copa del Rey, se defenderá todavía con más fuerzas en las dos competiciones en las que sigue vivo, la Liga y la Champions. En la primera, además, tiene el reto de aumentar su ventaja en la segunda posición después del empate contra Vilafranca de un Reus al que ahora aventaja en un punto. 


Los rojinegros fueron precisamente sus verdugos en el torneo del KO en Calafell, a donde el Liceo volverá, ya en Liga, el miércoles, antes de regresar el próximo domingo a casa para recibir al Noia en la despedida de Jordi Bargalló. Hasta las vacaciones de Semana Santa toca a doblete por semana. Y con uno menos por la sanción de cuatro partidos a Tato Ferruccio. Para este entrará el júnior Jaime Méndez a la espera del alta deportiva de Pablo Cancela, que cinco meses después de su operación de ligamento cruzado de la rodilla derecha ya tiene el alta médica.


El Alpicat, cuarto por la cola (puesto de playout), descansó la semana pasada porque no estuvo en la Copa del Rey. “De hecho estuve por Galicia, me escapo siempre que puedo porque me encanta y aún tengo allí a toda mi familia”, cuenta Vázquez. Su madre emigró de pequeña, junto a su familia, y su padre fue a hacer la mili, se conocieron y él ya nació allí, aunque su encuentro con el hockey sobre patines no fue fruto de la herencia familiar sino de la tradición popular. “Yo soy de Bell-lloc de Urgell y todos los niños juegan desde pequeños. Me apuntaron y me enganché”, recuerda, creciendo consciente de que allá en su tierra, esa que le tiraba tanto, estaba uno de los referentes de su deporte. “Yo siempre lo he dicho, mi club favorito de la OK Liga es el Liceo. Me siento incluso, aunque no sea gallego como tal, identificado con ellos. Están sacando muchos jugadores de la casa para el primer equipo y eso está muy bien”, dice.

 

Selección sub-23


Así que desde que el Alpicat llegó a la OK Liga, el 16 de marzo se convirtió en fecha marcada. “Es uno de los sitios emblemáticos del hockey. Es la primera vez que tengo la oportunidad de jugar allí y estoy muy contento e ilusionado por jugar en una pista histórica que la he visto mil veces por la tele y he soñado conjugar allí. Al niño interior que llevo dentro, por lo menos, le hace mucha ilusión”, reconoce. Además tendrá una legión de fans en la grada. “A algún amigo que tengo por allí y a algún familiar sí que los he engañado para que me vengan a ver. Así que tengo que hacerlo bien”, se ríe. Como en la primera vuelta, que marcó: “Algo tengo pensado si vuelvo a hacerlo… Pero ¡sorpresa!”.


Vázquez, de 21 años, es el máximo goleador de los suyos esta temporada con diez tantos. Y prueba de su buen momento es la llamada para el Europeo sub-23, donde compartirá selección con los liceístas Jacobo Copa y Nil Cervera. “Estoy contento en lo individual. Me está saliendo un buen año. Pero se lo he dicho ya a mucha gente, creo que aún puedo dar mucho más, aunque bueno, este es el camino. Y al final, las pequeñas recompensas que te van llegando, como poder jugar en el Europeo sub-23, son un gran premio”, dice.
 

Tiene claro que en el Palacio no será una misión fácil. De los 102 equipos que han visitado el pabellón coruñés hasta el momento (el Alpicat será el 103), solo seis ganaron a la primera. El conjunto ilerdense además está en plena adaptación al cambio que supone pasar de la OK Plata a la OK Liga. “En Plata puedes estar algunas semanas sin partidos competitivos y puedes relajarte un poco, pero aquí no puedes bajar el pistón en ningún momento. Y nosotros, que somos el equipo ascendido, los novatos, aún más, aún tenemos que esforzarnos más”, analiza.

 

Permanencia


No le va mal al Alpicat, que suma 18 puntos tras cinco victorias (Alcoi, Igualada, Calafell, Vilafranca y Lleida, precisamente en la última jornada) y tres empates (Caldes, Reus y Lleida). “Cada club y cada equipo tiene que saber qué liga juega, porque al final tienes que ser sincero contigo mismo. Y yo creo que estamos haciendo las cosas bastante bien. Evidentemente se podrían hacer mejor, sí, pero creo que estamos compitiendo. Todos los equipos con los que hemos jugado se lo hemos puesto muy difícil y la Liga para nosotros va de esto, de poder competir todos los partidos y de salvarnos, que estoy convencido de que lo haremos”, valora.


“El Alpicat es un club muy nuevo, se formó hace relativamente poco comparado con otros”, continúa, “y va creciendo poco a poco, creo que se están haciendo las cosas bastante bien y si continúa así va a crecer mucho más”. La clave está en la pasión. “Cuando haces las cosas de corazón, que es como las hacemos por lo menos aquí, salen bien y creo que se está notando”, añade y avisa: “A un partido pueden pasar muchas cosas y creo que estamos preparados y llegamos en un momento que estamos bien físicamente para poder competir”. 

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