Parte con ventaja y el día 11 la FIFA corroborará que está entre las sedes elegidas, pero A Coruña no solo debe solventar los deberes que le ha puesto el máximo órgano futbolístico en su informe de evaluación sino que se han abierto nuevas variables por las que deberá seguir en la batalla para ser sede mundialista en 2030, por ejemplo la de la elección del nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol un farragoso proceso que debería de culminar el día 16 con un nuevo mandatario que estaría al mando del fútbol español hasta diciembre de 2028.
Este martes tres presidenciables presentaron el número de avales de asambleistas suficientes como para mantenerse en la carrera por el bastón de mando en la RFEF. Pero horas después la Comisión Electoral mandó parar y abrir un plazo para subsanar errores que venció este miércoles a las ocho de la tarde. Rafael Louzán, presidente de la federación gallega, había presentado 55 de los 21 avales precisos. Más justos iban Salvador Gomar, de la territorial valenciana, y Sergio Merchán, de la extremeña. La Comisión alertó sobre que 13 de los avales recibidos no eran correctos, entre ellos estaban los suficientes como para que Gomar se quedase al margen.
El presidente de la federación valenciana dispuso de un tiempo añadido para formalizar su candidatura, que trata de abrirse camino no solo como contrapunto a la del federativo gallego sino también como una piedra en el zapato de A Coruña como sede mundialista.
16 diciembre |
Es la fecha de las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol |
Louzán, que anunció que recurrirá al Tribunal Administrativo del Deporte esta maniobra de la que se benefició Gomar, ha lucido en los últimos meses como un firme defensor de las candidaturas gallegas. Con el proyecto de A Coruña ha trabajado de cerca y su posicionamiento es claro. Pero el recurso de casación que tiene pendiente en el Tribunal Supremo ante su condena de inhabilitación pone en duda si puede presentarse. Dirigente histórico del Partido Popular en Pontevedra, Louzán no es visto con simpatía desde el gobierno de Pedro Sánchez como sucesor de Pedro Rocha. Y el Consejo Superior de Deportes (CSD) se ha movido para encontrar una alternativa. Porque Merchán es un plan B si Louzán no puede ser presidente.
Es en esa ecuación en la que aparecía una incógnita que finalmente se ha despejado, la del valenciano Salvador Gomar, al que el CSD presta su apoyo con una contraprestación evidente: su candidatura es la de Valencia como sede mundialista. Y la única manera que tiene la tercera ciudad más poblada de España para darle al vuelta a la situación es liquidar a A Coruña, que a día de hoy semeja la sede más debilitada.
A Coruña debe mejorar en varios aspectos clave y tanto Gomar como el CSD saben que puede trabajarse en esa línea para minimizar las opciones herculinas y potenciar las valencianas. Que logre pasar la criba de los avales significaría que todavía hay un halo de incertidumbre sobre la ilusión coruñesa por ser bimundialista. ¿Podría descabalgarse a A Coruña después de que el 11 de diciembre la FIFA la nomine entre las sedes de la candidatura elegida para el 2030? No es sencillo, pero es factible. “Si Valencia hace sus deberes y el club hace el Nou Mestalla yo seguiré llamado a la puerta de la FIFA de la mano de todas las Administraciones para que se le tenga en cuenta como sede”, explica José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del CSD.