Le pegan mucho y pega poco. Es un buen resumen para la campaña del Deportivo en términos disciplinarios. El cuadro coruñés ha regresado al fútbol profesional en son de paz y además de ser uno de los equipos que menos faltas comete en Segunda División, es con diferencia el grupo al que menos amarillas le muestran. En Ferrol únicamente fue amonestado Petxarroman para sumar un nuevo encuentro a la lista de 90 minutos en los que solo uno o ningún deportivista vieron tarjeta.
52 en las 33 jornadas disputadas, lo que más allá del beneficio de estar arriba en la clasificación del juego limpio, tabla que lidera el Levante, con más amarillas pero ninguna roja directa, le otorga al conjunto de Óscar Gilsanz la ventaja real de estar teniendo muy pocas bajas por sanción. Está siendo una temporada muy limpia para los blanquiazules, que en lo que va de campeonato solo han tenido que lamentar tres ausencias obligadas por castigo. La más reciente fue la de Dani Barcia ante el Cartagena. Antes habían tenido que descansar en la primera vuelta Rafa Obrador y Lucas Pérez, que vio tres tarjetas consecutivas antes del fin de semana en el que el Dépor viajaba a Tenerife.
Cinco, ese primer ciclo, sigue siendo el techo de amonestaciones en la plantilla deportivista. El atacante coruñés ya no está, pero tampoco ni el central ni el lateral han sido castigados de nuevo por los colegiados. Especial mérito tiene el mallorquín, que vio cinco tarjetas en sus primeras siete titularidades, para luego enlazar doce jornadas saliendo de inicio y terminando de manera inmaculada.
Con nueve partidos por disputarse, no parece fácil que algún futbolista del Dépor vaya a cumplir el segundo ciclo. Más cercano está el peligro de que alguno más tenga que perderse una jornada por sanción próximamente. Gilsanz tiene a tres jugadores apercibidos en estos momentos, aunque uno de ellos ya tiene complicado volver a jugar por lesión. Ximo Navarro era el que más tiempo llevaba aguantando sobre el filo de la navaja con cuatro. Son las mismas que tiene Mario Soriano desde la victoria en el Carlos Tartiere, y José Ángel. El mediocentro está siendo un fijo desde su regreso y además de aguantar físicamente tras la pubalgia, está sabiendo controlarse en el terreno de juego. Vio su última tarjeta el 9 de febrero ante el Almería.
El guante blanco del conjunto herculino provoca que ni siquiera haya excesivo atasco en el grupo de futbolistas con tres tarjetas. Ahí están Diego Villares, Pablo Martínez, Mfulu y, desde el sábado, Petxarroman. Aunque el máximo exponente de limpieza es Pablo Vázquez. Ni haberlo jugado todo, ni la posición más expuesta a cometer infracciones como es la de central le están impidiendo completar la Liga de forma intachable: solo suma dos amarillas.