Parece que fue ayer cuando Raúl Carnero debutó con el Deportivo en Primera División, pero ha pasado más de un decenio. Entonces fue cedido al Melilla y allí coincidió con Óscar Cano. La vida les ha juntado en A Coruña y el Depor, el equipo que lleva en el corazón, al que llamó en verano para incorporarse.
¿Cómo está siendo la vuelta al Depor, lo que esperabas?
En la vida personal estoy muy contento, en el día a día, al poder ver a mi familia en cualquier momento, estar viviendo en mi casa, disfrutando la ciudad, que llevaba muchos años sin tener lo que nos da Coruña, y en lo deportivo, intento trabajar, dar lo máximo y disfrutar de un camino que sabíamos que iba a ser duro. Estamos en proceso.
¿Se disfruta del camino?
Yo lo disfruto, aunque el fútbol siempre tiene situaciones más estresantes, situaciones de más presión, situaciones que pueden parecer de más sufrimiento, pero con los años aprendes a disfrutar de eso también. Estoy en el Deportivo, en mi casa, con el paso de los años he ido aprendiendo a disfrutar las situaciones de más presión y estando en casa, aun más, rodeado de mi gente, de mi familia, de mis amigos, en el equipo que siento los colores y en el que puedo ser partícipe de que hacer algo grande aquí y devolver al Depor adonde poquito a poco debe estar.
Otros sufrimos más…
Se sufre más en la grada. Como aficionado, sufría mucho más. También cuando estás lesionado, en la grada, tienes muchos más nervios que en el campo. A todo el mundo le gusta tener partidos de ganar con mucha solvencia, pero hay que disfrutar de otros en que ganas por la mínima y en los que tienes que defender a muerte para sacarlo adelante.
Con los años he ido aprendiendo a disfrutar las situaciones de más presión
¿Cómo te sientes físicamente?
Me encuentro bien. La lesión la tengo olvidada, tampoco puedo hacer una comparación de cómo estoy ahora en relación con antes de la lesión, soy el que soy y trabajo para estar entre los disponibles y lo mejor posible. Llevaba muchas temporadas sin una continuidad en el once, sin jugar partidos completos y al final el cuerpo lo nota. Siento que cada vez voy a aportar más y a encontrarme mejor. Creo que de aquí al final de temporada voy a dar mucho más porque no me cierro nunca a seguir mejorando y aportando más.
Dice Quiles que Borja no estaba dando con la tecla y los jugadores os sentíais incómodos. ¿Lo compartes?
Quiles a Borja lo conoce de más tiempo, yo estuve unos meses solo. Es verdad que cuando se dan situaciones en que parece que no salen las cosas se hacen muchos cambios, el entrenador intenta buscar qué jugadores, qué sistema, para ganar partidos y, cuando hay tantos cambios, al jugador lo vuelves un poco loco, cruzas ideas de lo que tienes que hacer y se transmite en el campo con dudas. Pero tenemos que centrarnos en los que estamos aquí. Borja ha dado mucho al Depor, es historia del Depor, ha estado un montón de tiempo y ahora estamos otros que tenemos que trabajar por el objetivo.
Se sufre más en la grada. Como aficionado, sufría mucho más por el Depor
Hablaba Óscar de ti hace unos días, él asumía que te generaba dudas de cuándo subir la banda y cuándo no.
Cuando llega él, empezamos las primeras semanas con unos trabajos para corregir circunstancias defensivas que nos estaban pasando y yo también quise reforzar eso y mantenerme centrado en tareas defensivas, en equilibrios defensivos, que nos estaban cogiendo desequilibrados, con la gente muy abierta. Poco a poco me voy encontrando mejor, creo que en cada partido iré a más. Estamos en el buen camino.
Retu está inédito y ha jugado Narro en tu ausencia. ¿Sientes falta de competencia?
Competencia tengo. Que Retu no haya jugado no significa que no esté ahí preparado para jugar en cualquier momento. Trabaja en el día a día, es mi competencia directa. Es verdad que Víctor jugó algún partido con Borja, más con tres centrales, pero mi competencia es Retu, que está entrenando muy bien y en cualquier momento va a tener sus opciones, no sé si será en Copa este sábado o después en Liga. La experiencia me ha enseñado que no puedes bajar la guardia. Cuando dejas entrar a alguien en tu puesto te arriesgas a que haga un buen partido, aporte mucho e igual pierdas la titularidad.
Cuando hay tantos cambios, al jugador lo vuelves un poco loco, y se ven dudas
¿Cómo te pilló la retirada de Ibai?
A mí me pilló por sorpresa, no tenía idea, me enteré la mañana del día que lo publica porque nos lo comunica él. Es un jugador con una trayectoria increíble, que ha hecho muchísimo en el fútbol y sentía que era el momento ahora. Cuando uno lo siente dentro… El fútbol es así, llega un día en que hay que colgar las botas y qué mejor que él sienta esa paz de haber tomado la decisión adecuada. Me alegro mucho por él. Yo lo conocí en el Alavés y seguiremos en contacto.
Dará pena también…
Sí, evidentemente, porque al final a pesar de que no estuviera en estos partidos convocados o no participara lo que él se imaginara o quisiera, jugadores con ese nivel y que hayan vivido tanto, competiciones europeas, situaciones duras de mantener la categoría… todo eso aporta mucho a la plantilla en situaciones en que tengas que ganar sí o sí. Nos vamos a perder esa parte, pero, si no, lo pondremos en una videollamada y que nos cuente. Estoy muy convencido de que va a seguir muy pendiente de nosotros.
Lo difícil de mantener la motivación tantos años… Sois casi de la misma quinta.
Sí, somos casi de la misma edad. Es un ejemplo de todo. El que lo conoce sabe lo que trabaja, ya no solo aquí, en Abegondo, donde trabajamos todo, sino la nutrición que lleva, el trabajo que hace por las tardes de cuerpo y mente, es un trabajador nato y una persona súper profesional.
Llega la Copa, ¿es bueno pasar, te motiva?
A mí sí. Me gusta mucho la Copa, llegué a una final de Copa cuando nadie lo esperaba y me gusta mucho. Es una competición en que puedes dar minutos a jugadores que no los están teniendo para que cuando entren en Liga puedan estar en buen ritmo y luego es un torneo para disfrutar, para soñar, porque nunca sabes qué puede pasar. Llegaremos adonde sea, todo pasa primero por jugar en Guijuelo, un campo muy complicado, pequeño, de hierba artificial. Vamos con la idea de pasar. Hay que tomárselo con mucha profesionalidad, porque el cuerpo no está acostumbrado a entrenar en esos campos y puede haber un riesgo de lesión mayor.
Me gusta mucho la Copa, llegué a disputar una final cuando nadie lo esperaba
¿En Liga os habéis quitado una espina al ganar fuera de casa en Algeciras?
Más que la espina de ganar fuera, es más la sensación de tener una continuidad de victorias. Teníamos esa necesidad de enganchar victorias, coger confianza. Fue más eso. El partido fue un poco feo, les anulan un gol legal, a nosotros no nos pitan un penalti clamoroso en que mandan a Soriano a las nubes. No voy a valorar si merecimos o no ganar; tenemos los tres puntos y es lo importante.
¿Qué sentiste al volver a pisar Riazor?
Un poquito de nervios. Me perdí el Teresa Herrera, la primera jornada se aplazó y parecía que no llegaba el día. Así que al principio nervios, pero muy motivado y con ganas, cuando salimos a saludar se me puso la piel de gallina. Lo disfruté mucho. Yo jugaría todas las jornadas en Riazor, con nuestra gente…
¿Se te vinieron a la mente muchos recuerdos familiares, el de cuando ibas con tu abuelo?
Claro, toda mi familia estaba en el campo, mi abuelo desde otro lado seguro que me estaría viendo y disfrutando, y eran muchos recuerdos, como el del debut ante el Racing siendo un chaval… Estoy contento y feliz de poder estar viviendo esta etapa aquí, que tenía dudas de que se pudiera dar en alguna ocasión jugar en el Depor. Tenía claro que iba a vivir a Coruña cuando me retirara pero no las tenía todas conmigo de volver a jugar en el Depor antes de retirarme.
Imagino que por eso no pensaste mucho venir, aunque fuera bajando desde un equipo de Primera División a otro dos categorías por debajo
No, de hecho fui yo el que dio el paso primero de decirle a mi representante que llamara al Depor, que tenía ganas de volver ya.
Reencuentro con cano |
“Estamos en el buen camino, eso lo sentimos todos” |
Raúl vuelve a encontrarse con el técnico que le dirigió la década pasada en el Melilla, entonces cedido por el Depor.
¿Qué te ha aportado Óscar Cano?
¿Le ves muy cambiado respecto a hace 12 años?
¿Entonces te marcó?
Ojalá aquí esa reacción llegue antes…
¿En qué se siente?
En un entrenamiento la semana pasada, me fijé en que Cano, a ti en concreto (y luego a Trilli), te hacía ver la progresión en los pases desde que llegó, ¿eso llega al jugador? |