Tratar de predecir el resultado del Deportivo-Cádiz que se celebra este domingo en Riazor es una tarea tan complicada como en cualquier otro partido de fútbol. Lo que sí se puede asegurar, y eso no es algo de lo que hoy en día presuman muchos encuentros, es que los aficionados que acudan al estadio coruñés disfrutarán de un buen espectáculo con cuatro de los protagonistas más vistosos de la Liga Hypermotion. Porque Yeremay, David Mella, Brian Ocampo y Javier Ontiveros son extremos que garantizan que el dinero pagado por la entrada quede bien amortizado.
En un deporte cada vez más encorsetado y en el que la capacidad de improvisación queda reducida a momentos puntuales, blanquiazules y amarillos cuentan en sus filas con cuatro rebeldes que se niegan a ser enjaulados. Tanto es así que todos están bien arriba en la clasificación de máximos regateadores de la categoría de plata. El gran dominador, por supuesto, es Yeremay. En su primer año en el fútbol profesional, el descaro del canario lo ha llevado a presentar cifras escandalosas en este aspecto, registrando un total de 216 regates en las 33 jornadas que se han disputado hasta el momento. Por poner esa producción en contexto, el podio lo completan Carracedo, del Córdoba, con 128, y Gerard Valentín, del Huesca, con 122. Lamine Yamal es el líder en Primera y el único que se acerca al deportivista con un total de 208.
El ‘10’ deportivista no solo lidera la tabla de intentos, también corona en la de regates exitosos con 110 y un 50,9 por ciento de efectividad. Cuando reta a un contrario, sale airoso en más de la mitad de las ocasiones. Aunque ahí no es el mejor de los cuatro. Por poco, pero el que se lleva el premio es Ontiveros. El atacante andaluz fue uno de los refuerzos más importantes del verano en Segunda y está siendo el faro que guía el ataque cadista. Encara mucho menos que Yeremay, pero es ligeramente más efectivo con un 51 por ciento de éxito con esa tendencia similar a la de su rival de buscar zonas interiores para su disparo.
Precisamente lo que separa a ambos del resto, su valor añadido, es que están siendo capaces de traducir esa magia y desequilibrio en números. Ambos son los máximos goleadores de sus equipos y están entre los mejores asistentes. Yeremay marcó en Ferrol su undécimo gol y Ontiveros ya ha alcanzado la decena. Ponen además sobre la mesa cuatro y cinco asistencias, respectivamente, para un acumulado de 15 tantos en los que han tenido participación directa.
Todo Batman necesita a su Robin y en este caso ambos cuentan con socios de lujo en el otro costado. David Mella y Brian Ocampo son el complemento perfecto para evitar que la atención del adversario se centre en sus compañeros, o castigarlo cuando lo hacen en exceso. El uruguayo es el quinto futbolista de la categoría que más regates intenta con 101 y no presenta una mala eficiencia, aunque lejana a la de Yeremay y Ontiveros. Baja hasta el 45,5 por ciento, lo que de todas formas le da para estar por encima de Mella. El extremo de Teo es el más joven de los cuatro, otro recién llegado al fútbol profesional, y en su primera temporada está cortándose más a la hora de desafiar a su par, es 13º con 88 regates, y también le está costando la eliminar rivales, triunfando en 33 ocasiones para un 37,5 de efectividad. Es también el más diferente, más dañino al espacio que en corto.
Donde no se le nota la juventud al canterano deportivista es a la hora de mostrar veneno. Ahí supera de forma clara al extremo charrúa, que a nivel de números es el que se queda más corto. Los seis tantos y cinco asistencias de Mella, el que más en el Dépor junto a Barbero, han dejado más puntos para el cuadro coruñés que los tres pases de gol y la solitaria diana del jugador del Cádiz, que está necesitando mucho balón para que su producción acabe concretándose.
Va a menudo de la mano que estos buenos manejadores de balón lideren al mismo tiempo las listas de más regates y más faltas recibidas. Pocas excepciones hay en este grupo de futbolistas a los que frenar de manera ilegal es a veces la única forma. Como más castigado aparece Ontiveros, tercero en la clasificación de Segunda con 79, superado únicamente por Febas del Elche (98) y Carlos Álvarez del Levante (79). Yeremay, trabado en 50 ocasiones, ocupa el top 10, mientras que Mella (50 faltas recibidas) y Ocampo (31) quedan más abajo.
Obviamente, esto conlleva también que jugadores tan escurridizos tengan que pagar el peaje de los problemas físicos provocados a veces por su propia explosividad, a veces por golpes que reciben de los contrarios. Así es como dos de estos gambeteadores andan esta semana entre algodones apurando para llegar en la mejor forma posible al encuentro del domingo. David Mella continúa arrastrando molestias después de la dura entrada de David Castro en el derbi de A Malata y todavía no ha podido entrenarse con normalidad esta semana. En el otro bando el foco está puesto en la evolución de Brian Ocampo, que el pasado lunes reapareció ante el Eibar. Salió en la segunda parte para disputar sus primeros minutos desde el 9 de marzo por una lesión muscular.
Tanto Gilsanz como Garitano son los primeros que esperan que ambos se recuperen, pero tras ellos se encuentran los aficionados que estarán en Riazor y tantos otros que verán el encuentro por televisión. En la ida, en la que otro de esos futbolistas que marca diferencias como Lucas Pérez completó una exhibición, ya no pudo estar Ontiveros por sanción. Porque en lo que se refiere a disponibilidad, Yeremay también está a la cabeza de este cuarteto. El canario solo se ha perdido tres partidos, dos por convocatoria internacional, y ya ha alcanzado esta campaña los 2.491 minutos.