Visitaba el filial deportivista uno de los campos más complicados de la Segunda Federación. Sobre todo por sus características. Y es que sus 90 metros de largo obligan a todos los equipos que pasan por allí a adaptar su juego a unas medidas poco comunes.
Así fue que, el Escobedo, acostumbrado a hacer valer el factor cancha, tomó desde el minuto cero la batuta del encuentro. Fue capaz de anular todas las virtudes de un Fabril que no encontraba ni un hueco entre la defensa de los locales. Ya avisó Manuel Pablo en la rueda de prensa previa al duelo de que, para poder desarmar al Escobedo, deberían mover el esférico rápido y con buen criterio.
Sin embargo, no fue hasta el minuto 80 cuando el Fabril dio un paso adelante. Cagigal realizó una entrada por detrás a Fabi y García Presa no dudó en enseñarle la cartulina roja. A los de Samuel San José no les quedó otra que cerrar filas y ceder la posesión a los blanquiazules.
Cuando parecía que el empate sería el resultado definitivo, el Fabril hizo bueno su arreón final por medio de Álex Alfaro. El centrocampista aprovechó una asistencia de Kevin para poner a su equipo por delante y hacer su tercera diana de la temporada.
Con estos tres puntos, los de Manuel Pablo certifican su asentamiento en los puestos de playoffs y suman por tercera jornada consecutiva. Con un partido menos, acumulan 37 puntos y mantienen un margen de dos sobre el Langreo, su perseguidor en la tabla. De esta manera, duermen por segunda jornada sucesiva en puestos de playoff, algo que todavía no habían logrado en esta campaña.
El próximo domingo (12.00 horas en Abegondo) buscarán asentarse todavía más ante un Rayo Cantabria que quiere alejarse del descenso.