El Fabril tenía claro que no podía fallar para no ver peligrar el puesto de playoff, pero el choque ante el Coruxo se convirtió en un dolor de cabeza de principio a fin. No fue el día del filial deportivista y lo acabó pagando caro (3-1).
El gol de Alejandro Pérez en el minuto 3 de partido hizo tocar tierra a los de Manuel Pablo. Alberto se quedó a media salida y la línea defensiva se mostró adormilada para frenar la internada del futbolista del Coruxo. No fue más que una crónica de una muerte anunciada. El Fabril no estaba ante su mejor duelo.
En la única imprecisión de los locales, en el 38, Alfaro puso el empate en el electrónico. Sin embargo, el guion del encuentro tenía preparado un revés para los blanquiazules justo antes del descanso. Fue precisamente en una acción entre el goleador blanquiazul y Juan Serrano donde el colegiado consideró que tenía que pitar la pena máxima. Alfaro lo protestó, pero no había vuelta atrás y el propio delantero del Coruxo convirtió el penalti y puso el 2-1 para los suyos.
Manuel Pablo hizo cambios tras el paso por vestuarios, y aunque parecía que el dominio se tinguía de blanquiazul, la seriedad defensiva de los de David de Dios alejó el peligro de la meta de Alberto Domínguez.
No era el día del Fabril. Ni mucho menos de Alfaro, a pesar de su diana. Al borde del minuto 80, Alberto sacó en corto sobre el ‘8’ deportivista y el centrocampista intentó devolver el cuero de primeras. Una acción que Alfaro habrá ejecutado en muchas ocasiones. Pero esta vez nada estaba de cara y el balón salió picado por encima del guardameta y terminó dentro de su propia portería.
Pero no hay tiempo para lamentarse. Sobre todo porque el próximo sábado (17.00 horas), quie visita Abegondo es el Bergantiños, perseguidor directo del Fabril, solo un punto por debajo de la tabla.