Al término de la contienda el punto supo agridulce. Sobre todo por el hecho de haber dominado al Costa Adeje Tenerife y no poder materializar las ocasiones. Aunque a agua pasada, el Deportivo aumenta la distancia con el descenso. Y eso siempre es positivo. Porque las jornadas pasan y, con ellas, el riesgo de caer a la segunda categoría se reduce.
Hubo dudas, desde el inicio de la temporada, sobre quién era la jugadora adecuada para adueñarse del flanco izquierdo. Y en Madrid, Fran Alonso parece haber encontrado una dupla que cumple con sus exigencias. Apostó por Olaya como lateral y Bárbara en el extremo. Cumplieron con creces y, como premio, repitieron ante el Costa Adeje Tenerife. Aunque no es su posición natural, la futbolista cedida por el Real Madrid demostró una vez más polivalencia y saber hacer. En defensa, derrocha energía e intensidad; en ataque, aporta verticalidad y creación.
Si Marina Artero está en condiciones, se convierte en inamovible para Fran Alonso. Su físico ayuda a defender las acciones a balón parado, aunque su influencia defensiva va más allá. Se vio en el partido que supuso su octava titularidad, ante el Costa Adeje Tenerife. La ‘5’ deportivista comandó la presión alta tras pérdida y las jugadoras isleñas terminaron la primera mitad desesperadas por no poder retener la posesión.
Era complicado de imaginar que el Deportivo llegase al descanso sin mover el electrónico. Sobre el verde mandaban las blanquiazules y, lejos de buscar el gol a la desesperada, elaboraron con paciencia hasta llegar en numerosas ocasiones a la portería defendida por Noelia Ramos. Millene tuvo varias en sus botas y Bárbara contó con un par. Pero lo que era inimaginable terminó siendo realidad. Las de Fran Alonso dejaron pasar todas las oportunidades de ponerse por delante. De hecho, terminaron el duelo con 18 remates, de los cuales 4 fueron entre los tres palos. Y al final del partido, el punto sentó mejor en Tenerife que en A Coruña.
Parece que el feudo blanquiazul se atranca. Por muy paradójico que suene, el Deportivo no está encontrando en casa esa regularidad de cara a puerta que necesita para no sufrir por el descenso. A pesar de que ante las de Eder Maestre manejaron el partido y dispusieron de varias ocasiones claras, sumaron su tercer encuentro consecutivo, tras el del Atlético de Madrid (0-0) y Eibar (0-1), sin hacer gol en Riazor.