El Coliseum, un nuevo reto para el Leyma
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El Coliseum, un nuevo reto para el Leyma


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Ahora que da comienzo la temporada de baloncesto con el Leyma Básquet Coruña estrenándose en la ACB, y que disputará sus partidos en el Coliseum, haré un ejercicio de memoria sobre este recinto multiusos del Ayuntamiento coruñés. 


Me remontaré al año 1990 cuando el citado edificio tomaba forma. Muy cerca del entonces hipermercado Continente y a un paso de la avenida de Alfonso Molina, a la derecha  saliendo de la ciudad, se construyó un Centro de Espectáculos Múltiples, por la empresa Cubiertas y MZOV, S. A. y proyecto del arquitecto Salvador Pérez Arroyo, que había ganado el concurso para dicho recinto. La construcción se planificaba con cuatro zonas diferenciadas: la cubierta del edificio, los arcos estructurales, los graderíos y las rampas perimetrales. Una cubierta con dos superficies a distinto nivel –una de ellas plana y la otra de doble curvatura– y un elemento especial que absorbiese las reacciones de ambas cubiertas, ya que la pista central y los graderíos tenían que quedar exentos de columnas que lo soportaran. Asimismo el graderío estaba dividido en dos zonas, la primera debajo de la cubierta plana y la segunda debajo de la cubierta curva.


A las entradas principales se accede por unas rampas que comunican la zona superior de los anfiteatros. Como característica especial se dispuso un espacio para toriles y corrales, ya que en aquellos momentos se pensaba seriamente en un espacio que sustituyera a la desparecida plaza de toros de la ciudad. Se calculaba un aforo de entre diez y doce mil espectadores y un costo cercano a los 1.500 millones de pesetas, que serían financiados por la Xunta de Galicia presidida entonces por el coruñés Fernando González Laxe, gracias a la hábil gestión del también coruñés Paco Vázquez, alcalde de A Coruña en aquellos años.
En mayo de 1991 se finalizó la obra y se programó una jornada de ‘puertas abiertas’, a la que acudieron diez mil personas y en la que intervinieron trece grupos folclóricos. Días después tuvo lugar la inauguración oficial con un concierto en el que pudimos admirar las voces de Montserrat Caballé y de José Carreras, también con un abarrote en las gradas. Después vinieron estupendos conciertos de Miguel Ríos, Pablo Milanés, Juan Luis Guerra o el mítico Frank Sinatra, que abarrotaron el recinto, dando por buena la acústica del entonces denominado Coliseo.


Pero vayamos a la parte deportiva, –que es la que nos interesa aquí– y que se inició con la celebración en septiembre de aquel año de un Supercross, y en el mismo mes el primer encuentro de baloncesto, con el enfrentamiento entre la Slobodna Dalmacija y el Barcelona en partido de la Liga Europa, cuando los croatas tuvieron que salir de su país y eligieron A Coruña para jugar de local. En aquel partido el Barça contaba con el serbio Zoran Savic, que tres meses antes era jugador del Slobodna, junto a los recordados Galilea, Solozabal, Esteller o Epi. 


A lo largo de los años fueron muchos los acontecimientos deportivos allí organizados, como el Trofeo Miguelito de Judo, o la instalación de una pista de patinaje sobre hielo que se solía montar en diciembre. Pero para ser sinceros, el deporte por antonomasia del Coliseum –así llamado desde la creación del IMCE a finales de los 90– ha sido el baloncesto, con una final de la Copa del Rey en 1993 entre el Real Madrid y el Juventut, con Sabonis y Fernando Romay en el conjunto blanco, los Teresa Herrera durante varios años, unas semifinales de la Copa EBA con el entonces Sondeos del Norte Coruña, o el partido homenaje a Miguel Juane, entre otros torneos ya comentados en estas páginas por el especialista José Gerardo Fernández.
Ahora es el turno del Leyma Básquet Coruña, que inaugura la cancha enfrentándose al Oporto. ¡Después a encestar y mucha suerte en la ACB!

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