Mauro Lois (A Coruña, 1990), capitán del Montañeros, tuvo un partido peculiar ante el Dubra, anotando un gol en propia y uno a favor. Todo en el marco de una victoria que acerca un poco más al equipo a Tercera Federación.
“Fue un partido difícil, porque se ordenaron en 5-4-1, esperando un error nuestro, con la idea de atacar a la contra o aprovechar algún balón parado. Lo consiguieron cuando marqué yo en propia, al desviar un centro, pero en el descanso hicimos una serie de cambios, decidimos meter más balones al área, pasamos a jugar con dos delanteros y remontamos pronto”, valora el central.
En el mal momento del partido, tanto en lo personal como en lo colectivo, no perdió la fe. “Pensé que era mala suerte, porque no habían generado casi nada y nosotros estábamos llevando el peso del partido. De una acción aislada lograron mucho premio para lo que habían hecho. Creía que se podía remontar, como así fue”, asegura.
Cano y Samu Rey dieron rápidamente la vuelta al marcador con sus goles, y Mauro puso el 3-1 antes de que Real pusiera el último tanto. “Me hicieron la broma de que me quedé a cero. Sentí un poco de alivio, porque solo teníamos un gol de ventaja y eso dejó el partido casi sentenciado”, apunta.
Horas después jugaba el Negreira en casa frente al Cidade de Ribeira, partido al que no prestó gran atención. “Creo que no tenemos que fijarnos en ellos. Si nosotros hacemos las cosas bien, vamos a ascender”, enfatiza.
“Creo que es mérito nuestro por haber hecho las cosas muy bien durante mucho tiempo. Los rivales son buenos equipos, pero somos mejores”, añade el zaguero.
Señala que, para él, las tres mejores plantillas de la Liga son la del Monta, la del Cidade de Ribeira y la del Paiosaco, y cree que combinado con el trabajo del cuerpo técnico, eso les ha permitido dar un salto este año. “A nivel juego, ya éramos un equipo reconocible, que jugaba muy bien. El cambio está en tres cuartos, que tenemos un toque diferencial con ciertos jugadores, pero el modelo de juego ya lo hacíamos muy bien el año pasado”, recalca.
Sobre el momento en el que perdieron parte de la ventaja, que era muy amplia a finales de 2024, explica que no fue nada que se saliera del guion. “Llegó en los partidos difíciles, pero tras el partido contra el San Tirso hemos recuperado el ritmo que llevábamos. Un poco peor, pero porque no se puede ganar siempre”.
Por último, expresa su deseo de dejar al club —cuando llegue el momento— lo más arriba posible, y aprovecha para dedicar la victoria a Alfredo Méndez. “Ya me llevaba muy bien con la directiva anterior, pero con la de ahora estaré eternamente agradecido. Sobre todo con Alfredo, al que quiero dedicar el resultado contra el Dubra por su situación personal y por lo que hacen con nosotros en el día a día”, finaliza.
Lucas Ferreiro (San Tirso): “Creo que hicimos una buena primera parte, jugando bastante en campo contrario como nos pidió el míster, pero nos faltó acierto. Luego la segunda parte estuvo un poco más abierta y en una jugada al espacio nos logramos adelantar. A partir de ahí intentamos dormir el partido y en un córner acabamos de cerrar la victoria”.
Joel Negreira (Sofán): “Estaba un poco nervioso porque era un partido muy importante, y cargado por jugar el día anterior con el Juvenil. Mis sensaciones fueron muy buenas, me sentí muy cómodo en el campo y estoy muy contento por haber ayudado al equipo. Muy agradecido a Pablo (Torreira) y a Jaime (Rodríguez), entrenador del Juvenil”.
Diego Martínez (Órdenes): “No estuvimos nada bien en líneas generales, con muchas imprecisiones y sin conseguir estar cómodos con el balón. El hecho de haber jugado en casa y que sea la segunda derrota de la temporada nos deja un peor sabor de boca, pero toca mirar hacia delante, porque cuanto antes consigamos la salvación, mejor”.
Iván Amor (Paiosaco): “El empate nos sabe a muy poco, porque dominamos de principio a fin. El Lemos intentó hacer su partido. Lograron el gol en su único remate a portería y nosotros estuvimos constantemente en área rival durante la segunda parte, pero su portero evitó que ganáramos. Mal sabor de boca, pero estamos en buena línea”.