“Estamos mucho más tranquilos de lo que la gente podría pensar”, asegura Juan Carlos Currás (Vilalba, 1993), centrocampista del Montañeros. Pese a su gol ante el Órdenes, el partido terminó en empate y tanto Sigüeiro como Negreira se acercan un poco más en la clasificación. La ventaja, que en su día superó ampliamente los diez puntos, es ahora de tres y cuatro, respectivamente, pero en el vestuario sienten que lo único que ha cambiado es el grado de acierto.
“Hay que reconocer que es uno de los equipos que más nos ha complicado, porque apretaban bastante y bien. Si vas al número de ocasiones, tuvimos más que ellos, por lo que para mí fuimos un poco mejores”, reflexiona sobre el choque ante el Órdenes.
En Vista Alegre hizo su séptimo gol de la temporada, el tercero en los dos últimos partidos. “Estoy jugando en fase ofensiva, en una posición más avanzada de lo que venía haciendo habitualmente. Por nuestra forma de jugar, para mí es mucho más fácil pisar área que en otros equipos o en otras temporadas en las que los ataques eran mucho más rápidos y directos”, señala como claves de su racha.
En las últimas jornadas ha aumentado también su presencia en los onces iniciales. “A principio de temporada, quizá por las funciones que me pedía Jairo, que eran muchísimas y a las que no estaba habituado, me costó un poco entrar. Por ejemplo, Jony o Unai ya estaban más acostumbrados. Cierto también que Nano entró con muy buen pie en esa posición de pivote y ahí se mantiene”, explica.
Y en lo colectivo, quiere expresar el sentir de un Monta que mantiene el equilibrio pese a la posible inquietud que podría haber provocado ver menguar el margen con los perseguidores en la lucha por ascender a Tercera Federación.
“Estamos mucho más tranquilos de lo que la gente podría pensar. Si analizas los partidos, no somos peores que los rivales, aunque no estemos sacando buenos resultados o no estemos ganando todos los partidos como hacíamos al principio. Lo que pasa es que antes llegábamos siete veces y hacíamos tres goles, y ahora solo uno. Bajo mi punto de vista, salvo 20 minutos en Negreira que nos bailaron, estamos siendo el mismo equipo, o mejor en algunos casos, que en la primera vuelta”, argumenta.
Pese a que las próximas jornadas pueden parecer un poco más sencillas que el tramo de temporada que acaban de superar, aboga por no confiarse. “El Paiosaco nos empató en la primera vuelta, el Pol se reforzó bien y viene ganando, etc.”, ejemplifica el centrocampista.
¿Quién cree que es el mayor rival por el ascenso? “El Negreira viene con una dinámica muy buena, pero no sabría decir si es más o menos que el Sigüeiro. Lo que está claro es que son los dos que más cerca están y que si mantienen esta constancia van a ser contrincantes muy duros de aquí a final de temporada”, contesta.