Antón Cambeiro (A Coruña, 2003), centrocampista del San Tirso, inició la importante remontada de su equipo ante el Negreira con un gol, el primero como sénior. Espera que sea un punto de inflexión para repetir un tramo final de curso como el pasado, en el que se ganó un hueco en el once a base de buenas actuaciones. Para ello, deberá mantener su vocación de adaptarse a un estilo de juego muy distinto al que se encontró en su etapa formativa en el Deportivo.
“Era importante para no descolgarnos de la zona de playoff. Tienen uno de los mejores equipos de la categoría y sabíamos que iba a ser un partido difícil. Fueron superiores en la primera parte y nosotros estuvimos mucho mejor en la segunda, logrando al final tres puntos muy trabajados que tenemos que hacer buenos el domingo contra el Lemos”, valora una victoria que les sitúa sextos, a solo un punto de la promoción de ascenso.
Ante el dominio visitante, Fabio Rodríguez puso a cinco jugadores a calentar y realizó un triple cambio al descanso. “Me pidió que fuera hacia delante y que, si había espacio, aprovechara para conducir”, desvela Antón, que ingresó al mismo tiempo que el lateral Brichu y el central Ferreiro.
Tan solo seis minutos después, hacía el gol, el primero desde que se estrenó como sénior con el Órdenes en septiembre de 2022. “Me cayó un rechace al borde del área y lo enganché bien de volea, con fuerza. Había unos cuantos jugadores delante del portero y, por suerte, entró”, narra.
Esta temporada no ha jugado mucho, sobre todo en el tramo intermedio, pero confiaba en él. “Siempre intento ayudar de la forma que sea y esta vez fue con el gol. Llevo mucho tiempo encontrándome muy bien, así que sabía que si jugaba lo iba a hacer así”, asegura.
Cuestionado por la razón que le ha llevado a jugar menos que en el tramo final del pasado curso, explica: “Trato de hacerlo lo mejor posible y, a partir de ahí, si se quiere contar conmigo para ayudar, espero cumplir con mi cometido”.
Canterano del Deportivo durante siete temporadas —apunta que fue la mejor etapa de su vida—, potenció unas virtudes que no siempre pueden brillar en un campo como O Monte, en el que se premia la disputa. “Tengo buena conducción para superar líneas y me gusta asociarme. Me cuesta disparar y tengo que ir cogiendo confianza en eso”, se sincera, dispuesto a dar un paso adelante. “A lo mejor no es el estilo de juego que más me beneficia, pero hay que aprender a adaptarse a todo”, añade.
De cara a estos últimos meses de competición, es ambicioso. “Lo ideal sería meternos en playoff, ascender a Tercera Federación y ganar la Copa de A Coruña. Sabemos que todo esto es muy complicado, pero intentaremos pelear por ello”, promete Antón, que ya sabe lo que es ganar tres títulos con el San Tirso siendo importante en todos ellos.