Era la despedida de Jordi Bargalló en el Palacio de los Deportes de Riazor y qué mejor homenaje que una remontada con ADN verdiblanco, ese que él tanto contribuyó a consolidar, aunque esta vez le tocara sufrirlo en contra después de tantas otras, en sus doce años en A Coruña, a favor y con él de protagonista. El Liceo se repuso de un 0-2 con el que el Noia arrancó el duelo gracias a su efectividad para terminar ganando por 4-2. Un triunfo que le permite asegurarse todavía más la segunda plaza al aumentar su renta con el Reus, tercero, a siete puntos a falta solo de cuatro jornadas de la liga regular. Y una victoria que da alas para afrontar el reto del próximo jueves, cuando reciba en al Barcelos en la ida de los cuartos de final de la Champions.
Para empezar tocaron lágrimas, aunque fuesen de emoción con el homenaje a Jordi Bargalló. En el videomarcador, imagénes de su paso por A Coruña, algunos de sus momentos más mágicos, levantando trofeos, marcando goles. También, recibió una camiseta de recuerdo de manos de Pepe Guillín, precisamente uno de esos a los que dijo que le gustaría ver en su última visita a Riazor en la entrevista publicada en DXT Campeón. Y como última sorpresa, de capitán a capitán, Facundo Salinas le entregó un brazalete.
Después de la emoción, había que resetear y ponerse a jugar y ahí fue donde el Liceo puso de inicio más intención, acumulando ocasiones. La primera, de Dava Torres en una transición. A esa le siguieron un disparo de César Carballeira, rozando el palo, y un pase al segundo palo al que no llegó Arnau Xaus por poco. El Noia estaba cómodo en esa tesitura de partido, sostenido por un Blai Roca que blindaba la que será su portería la próxima temporada, y esperando agazapado su momento. Los de Juan Copa se lo temían y no quería, sobre todo, ser pillados a la contra, por eso preferían agotar sus posesiones, como pasó en dos ataques casi seguidos, que conceder bolas en zonas peligrosas.
Los visitantes demostraron por qué esas precauciones. No habían llegado a puerta y la primera vez que lo hicieron fue para marcar el 0-1. Solo necesitaron dos pases. Uno de Jordi Bargalló, que desde su propia esquina la mandó a media pista donde esperaba Martí Gabarró y este habilitó a Toni Salvadó, que batió por bajo a Serra.
El Liceo respondió. Los dos capitanes volvieron a fabricar una transición que el ocho tiró demasiado cruzada. Jacobo Copa salió muy agresivo en ataque y estuvo a punto de marcar por dos veces en el área. Y, sin embargo, fue el Noia el que volvió a golpear. Segunda llegada, segundo gol. Efectividad cien por cien con Iván Morales levantando y picando la bola para el 0-2.
El castigo era excesivo y apareció Bruno Saavedra dispuesto a hacer justicia. El santigués ya había sido el miércoles uno de los mejores en Calafell y está llegando al final de la temporada en un estado magnífico. Buscó el gol insistentemente, bien de jugada personal, bien combinando con sus compañeros, y si el Noia pudo sentenciar a la contra, Saavedra consiguió lo que se proponía con una asistencia picadita a Fabri que el argentino, experto malabarista, envió a la red.
El primer paso estaba dado. Y el Liceo quería más. Ya había encontrado el agujero en el sistema de un Noia que aun así seguía haciendo daño cuando conseguía transicionar, obligando a Serra a una gran intervención y siendo ayudado en otra por el palo. Pero también sabían correr los verdiblancos, dándoles de su propia medicina. Inició la contra Jacobo Copa, se apoyó en Dava Torres y cuando todos miraban al siete coruñés, llegaba desde atrás, rapidísimo, Arnau Xaus, para culminar la jugada a gol. 2-2. Y descanso.
En el segundo tiempo era como si todo volviera a empezar en el mismo punto. Pero con el Liceo, que había hecho lo más difícil, mucho más desatado. Dava Torres levantó al Palacio con una gran jugada individual en la que se quedó a punto de otros de esos goles de top tres de la jornada. Pero ese honor estaba reservado a Bruno Saavedra. Porque con él empezó todo. Y con él se le iba a terminar de dar a vuelta al resultado. El 13 la robó, el 13 corrió, el 13 llegó a la otra portería y el 13 reventó la bola para clavarla en la escuadra. Un animal.
Por delante en el marcador, la misión principal era controlar el partido, no dejar que este se volviera loco y sobre todo, obligar al Noia a salir de su zona de confort. Ahora eran los de Sant Sadurní los que tenían que cambiar su estrategia, ya no les era suficiente esperar. En ese terreno se mueve muy bien también este Liceo y salvo pequeños desajustes, no tuvo problemas.
Solo los últimos cinco minutos. Los coruñeses y terminaron sufriendo, achicando bolas y encima sin suerte ni para sentenciar a la contra, y no le faltaron ocasiones, ni a bola parada, con un directa de Arnau Xaus. El catalán sí que aprovechó, cuando ya solo quedaban 18 segundos, para empujar a gol, ya el Noia sin portero buscando el empate, el 4-2 que ataba los tres puntos.
Liceo 4 - 2 Noia
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Liceo: Martí Serra, César Carballeira, Nil Cervera, David Torres y Arnau Xaus -cinco inicial-. Jacobo Copa, Fabrizio Ciocale y Bruno Saavedra.
Noia: Blai Roca, Aleix Esteller, Jordi Bargalló, Toni Salvadó e Iván Morales -cinco inicial-. Martí Gabarró, Xavi Costa, Xavi Aragonés y Pau Andreu.
Goles: 0-1, m.7: Toni Salvadó. 0-2, m.12: Iván Morales. 1-2, m.17: Fabrizio Ciocale. 2-2, m.23: Arnau Xaus. 3-2, m.31: Bruno Saavedra. 4-2, m.49: Arnau Xaus.
Árbitros: David Cantos y Alberto Pérez.
Incidencias: Partido de la vigésimosegunda jornada de la OK Liga disputado en el Palacio de los Deportes de Rizor ante 1.500 espectadores. |