La carrera de Marc Gasol no necesita presentación. Su palmarés habla solo: un anillo de la NBA, dos Mundiales, dos Europeos y dos medallas de plata olímpicas con la selección española brillan en su lustrosa vitrina de trofeos. Hay más: MPV de la ACB en 2009, Mejor Defensor de la NBA en 2013 y tres veces All-Star en 2012, 2015 y 2017. En febrero de este mismo año los Grizzlies retiraron el número ‘33’ que llevó a la espalda durante once temporadas en Memphis. Solo otro jugador español tiene su camiseta colgada en un pabellón de la NBA. Sí, es la de su hermano Pau con los Lakers. Leyendas del baloncesto, son además dos actores principales para entender el renacimiento del Bàsquet Girona, próximo rival del Leyma Coruña (sábado, 20.45 horas, Fontajau).
El vínculo de Marc con el baloncesto gerundense se remonta a la primera década de los 2000. El pívot formado entre Cornellà y Memphis, volvió a los 18 años de Estados Unidos para triunfar en el Barça, pero en el Palau no encontró su sitio. Después de tres temporadas y tras explotar con un rol importante en el histórico Mundial de Japón 2006, fichó por el equipo gironí, entonces bajo el auspicio de Akasvayu, una promotora inmobiliaria, detalle que no es menor.
En dos cursos (2006-2008), el mediano de los Gasol se consolidó como una de las figuras de la Liga, especialmente en su segundo curso, nombrado MVP en 11 de las 34 jornadas (récord absoluto) y a la postre MVP de la temporada con números de dominador absoluto: 16,6 puntos, 8,4 rebotes, 2,5 asistencias y 1,8 tapones por partido.
El crecimiento de Marc en Girona llamó la atención de la NBA. Elegido por los Lakers en el número 48 del draft de 2007, sus derechos fueron traspasados a Memphis en el trueque que llevó a su hermano Pau a California. En 2008, el mediano de los Gasol volvió a orillas del Tennessee, donde había jugado en su etapa de instituto, esta vez para liderar a una franquicia de la NBA, los Grizzlies del Grit and grind.
Mientras aterrizaba en la mejor liga del mundo, el CB Sant Josep Girona, histórico de la ACB con 20 campañas ininterrumpidas en la elite, se hundió por la falta de fondos de Akasvayu, que entró en concurso. El club vendió su plaza y bajó a la LEB Bronce la misma campaña que perdió a su estrella. Después de tres años en LEB Oro, descendió a EBA y desapareció en 2013.
El ‘33’ no quería dejar morir el baloncesto en una ciudad que le había dado tanto. Así nació el Bàsquet Girona en 2014, primero con el nombre de Club Escola Marc Gasol. El equipo sénior irrumpió en 2017 en la LEB Plata y en cinco años se plantó en la ACB, con su fundador y presidente exprimiendo en la pista sus últimos años como profesional. Y con Pau de vicepresidente.
Después de una exitosa carrera NBA culminada con el anillo de los Toronto Raptors en 2019 y un último curso en los Lakers, el mediano de los hermanos firmó por el Girona en noviembre de 2021 y esa misma temporada lo ascendió a la máxima categoría (eliminó al Leyma Coruña en los playoffs). Jugó un año en la ACB y en enero de 2024 se retiró para centrarse en los despachos. Marc Gasol, algo más que una leyenda del baloncesto.