Además de la q en el nombre de su deporte, el Básquet Coruña y el Bàsquet Manresa comparten un historial de enfrentamientos no demasiado extenso, pero si muy intenso, especialmente en una de la cuatro temporadas en que han compartido liga, la 2017-2018.
Hasta ese punto, el equipo herculino, precario en sus primeros años en la Liga LEB, había sido un caramelo para el barcelonés, que cayó a la segunda instancia solo dos temporadas después de proclamarse, en la 97-98, campeón de la ACB por primera y única vez en su historia.
Los inicios fueron traumáticos para el entonces conocido como Sondeos del Norte. Aunque en el primer duelo dio la cara (82-91), en los dos siguientes encajó sendas palizas (96-63 y 92-58). La primera tanda acabó con un honroso 67-72 en la Poli de Riazor.
Al final de esta campaña, la 2001-02, el Manresa –en el que jugaban el actual técnico del Barça, Joan Peñarroya, y Albert Oliver, asistente en el Gran Canaria– volvió a la ACB, mientras que el Básquet Coruña se jugó contra el Córdoba seguir un curso más en la segunda categoría nacional. Ganó por 3-1, pero poco después le vendería la plaza al Zaragoza con la intención de sanearse económicamente.
El club del Pages volvió a pasar por la segunda categoría nacional, en la 2006-07, cuando el herculino navegaba por la EBA. Ambos ascendieron al final de esa temporada. Pero no volverían a verse las caras hasta 10 años después.
Un tercer capítulo muy intenso: siete partidos. El primero tuvo como escenario el Nou Congost, donde a la tercera fue la vencida para el Básquet Coruña, que se impuso por 75-81, con Trevor Cooney (20) como máximo anotador.
En la segunda vuelta, otro choque muy igualado, que el cuadro catalán decantó de su lado (66-74) con un parcial de 16-27 en el último acto. Zach Monaghan (15 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias y 3 robos) brilló en las filas naranjas.
El Manresa, con la dirección del ourensano Diego Ocampo –su entrenador actual–, terminó la fase regular en la tercera plaza, cinco por delante del equipo entrenado por Gustavo Aranzana. La cita en playoffs estaba servida.
El primer envite, en el Nou Congost, fue un quiero y no puedo naranja tras el primer cuarto (21-13). Noah Allen (14 tantos y 6 rechaces) fue el mejor del Manresa en el 70-59 que abrió la serie, en tanto que Jonathan Gilling (14) encabezó la anotación visitante.
El segundo resultó muy similar, con tres cuartos muy nivelados (21-21, 21-19 y 15-17) y uno, el segundo, ligeramente desequilibrado (17-23). Iffe Lundberg (16 puntos) lideró el ataque del Manresa y Monaghan (22 y 6 pases de canasta) tiró del carro naranja).
El tercer asalto no se pareció en nada, salvo en la igualdad, a los dos primeros. Los de Aranzana enderezaron sobradamente en el segundo parcial (23-9) un arranque con dominio visitante (21-25). Los de Ocampo devolvieron el golpe en el tercero (8-19) y el 16-15 del cuarto mandó el duelo a la prórroga, donde con un escueto 7-4 los naranjas se colocaron con match ball a favor (75-72).
Era la cuarta vez en su historia en la segunda categoría nacional que el Básquet Coruña afrontaría en casa un cuarto partido para avanzar de ronda. Antes había fallado ante el Andorra, en primera ronda de la campaña 2012-13, contra el Melilla, en semifinales de la 2015-16, y frente al Palencia, en cuartos de la 2016-17.
Y la moneda volvió a caer del lado malo. En un duelo que recuperó la fisonomía de los dos primeros de la serie: tres cuartos igualados y uno desequilibrante. En esta ocasión fue el tercero (18-26). El Manresa, con Jordi Trias (18 puntos, 8 rebotes y 4 pases de canasta) se anotó el triunfo por 80-85. Monaghan y Sergio Olmos, con 15 tantos por cabeza, fueron los mejores en el bando local.
El quinto resultó muy similar al precedente. Rentas muy exiguas en tres periodos y un pelín más holgada en uno, de nuevo el tercero (23-17). Lundberg (32 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias) y Monaghan (22, 3, 5 y 3 robos) destacaron en ambos bandos. Pero el Mago de Palatine erró el forzado triple final para forzar el tiempo extra.
Luego, el Manresa se pasaría por la piedra al Palencia (3-0) y en la final, por 3-2, al Melilla. Con un 97-67 en el Nou Congost selló su retorno a la ACB.
En el primer duelo en la división de honor, disputado el pasado 7 de septiembre, el equipo catalán no dio opción alguna (74-89) al entrenado por Diego Epifanio, que llegó al descanso con un déficit de 13 puntos (35-48). El 8 de 27 en triples y el 20 de 30 en libres impidieron a los naranjas plantar cara a un Manresa liderado por Cameron Hunt (15 tantos y 4 asistencias) y Derrick Alston Jr. (16, 3 y 7 capturas).
Una semana después, el conjunto herculino ganaría en la cancha del Básquet Girona, por 81-98, antes encandenar nueve derrotas, racha rota la pasada jornada contra el Força Lleida (97-84).
El marcador global presenta un 9-3 favorable al Manresa, que en esta docena de cara a cara promedia 80 puntos justos, justo nueve más que el Básquet Coruña.