La sonrisa de Ximo Navarro tras hacer oficial que continuará una campaña más ante el Deportivo, hasta 2026 contrasta con la pena de no poder estar en este tramo final de la campaña, tras un curso en el que ha sido de los importantes en el equipo.
“Cuando tienes dos temporadas buenas con el club te ayuda (a querer renovar). Me he sentido bien en otros sitios, pero aquí es donde mejor me he sentido y eso me ayuda a seguir en el Dépor”, comentó este miércoles en la sala de prensa de Riazor.
No obstante, el lateral derecho blanquiazul pone al mal tiempo buena cara y busca la parte positiva de la situación, como la opción para ver en acción a futbolistas menos habituales. “Esta lesión le da oportunidades a otros compañeros que han jugado menos. La gente podía tener alguna duda (sobre ellos) y les ayuda a ver que tienen nivel para mantener el nivel del equipo”, expuso. Una clara alusión al desempeño de su compañero Álex Petxarroman, que ejerce ahora en la demarcación del carril diestro debido a su baja.
El ex del Andorra sirvió su primera asistencia del curso a Diego Villares en el primer gol de los blanquiazules en Anduva. Un paso adelante para el futbolista de San Sebastián, que lleva cuatro partidos seguidos entrando en el once y que hasta el choque ante el Mirandés nunca había sumado más de dos encuentros consecutivos como titular.
Hondo es el agujero que dejaba Ximo en la defensa e incluso en el ataque, con cuatro dianas rubricadas en este curso, su mejor marca personal. Un buen momento a nivel individual que se vio truncado por su lesión, una fractura de dos vértebras que sufrió a finales del pasado mes de marzo. Un aciago contratiempo ante el Cartagena, producto de un lance de juego en el que, además, sería expulsado con roja directa. Aunque va a más reconoce que la evolución es lenta.
“Voy mejor, es un proceso lento en las semanas iniciales. En la primera me costaba caminar y ahora que he completado la tercera puedo caminar con normalidad, pero no de forma seguida. Me siento mejor pero queda un tiempo para recuperarme”, incidió. Quedan siete jornadas por delante y, aunque es muy complicado, no quiso descartarse del todo de cara a que pueda llegar a tener unos minutos, aunque todo dependerá de sus sensaciones.
“No lo sé (cuándo volverá a estar disponible). Estando en casa se te pasa por la cabeza si te dará tiempo, si no y me centro en eso. Estoy completando semanas (de recuperación) y respetando los tiempos de reposo. En el caso de que me encontrara bien las últimas semanas de liga estaría encantado (de jugar). Pero hay compañeros que rinden a buen nivel y la plantilla es buena”, reseñó.
Nunca es buen momento para que una dolencia corte la progresión, pero en el caso de Ximo este admitió que le había llegado cuando notaba que estaba en su culmen: “Me gustaría no haber sufrido esa lesión, fue en un momento en el que me sentía muy bien, de los mejores en todos los años que he jugado, pero son cosas que pasan. El equipo está muy bien, fuera se sufre un poco más, pero estoy tranquilo con el rendimiento”.
“Al nombrarme capitán, junto a José Ángel, me hicieron muy feliz” |
Ximo Navarro es parco en palabras y así lo admite y manifiesta cada vez que sale a hablar en rueda de prensa. Lo suyo es explayarse en el campo. Con 35 años, cumplidos el pasado mes de enero, admitió que siente la jerarquía de la que goza en el equipo.
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