Con idéntica puntuación —17— que el primer equipo en descenso, el Córdoba, el Deportivo ansía poner tierra de por medio respecto a la zona roja de la clasificación.
El último pinchazo experimentado en casa frente al Sporting de Gijón (1-1) obliga al cuadro herculino a reaccionar en la visita al campo de un recién descendido como el Cádiz, que solo aventaja en una unidad a los de Riazor.
El técnico blanquiazul Óscar Gilsanz aspira a su tercer triunfo de la presente campaña para mitigar las dudas acerca de su formación; el míster betanceiro aguardará hasta última hora a conocer el estado exacto de una de sus estrellas, Yeremay Hernández, en la recta final de la recuperación de una lesión de rodilla.
“En principio está bien, hizo una buena sesión el miércoles, incluso por encima de lo que estaba previsto. Está bien, disponible, veremos sensaciones al llegar a Cádiz para ver si podemos contar con él de inicio o no”, destacaba ayer el entrenador en rueda de prensa.
Sin convocatoria oficial a cargo del nuevo inquilino del banquillo coruñés, el once con el que el Deportivo tratará de asaltar el Nuevo Mirandilla no diferirá mucho del integrado por Helton en portería, con una defensa en la que los ‘pablos’, Vázquez y Martínez, conformarán el eje de la zaga, flanquedos por Ximo Navarro en la derecha y por Obrador en la izquierda.
En principio, el doble pivote recaerá en la dupla Mfulu-Villares, si bien Mario Soriano también dispone de papeletas para acompañar al franco-congoleño en la sala de máquinas del equipo.
Por delante, Lucas Pérez ejercerá de enganche, con David Mella en el costado derecho y Yeremay en el izquierdo. Iván Barbero será de nuevo el futbolista más adelantado de los blanquiazules.
Las bajas por lesión de Dani Barcia, José Ángel y Mohamed Bouldini restan alternativas tácticas a un Deportivo ambicioso al que, sin embargo, no se le da especialmente bien el feudo cadista.
En efecto, el Dépor apenas ha logrado una victoria en sus 14 visitas oficiales al antiguo Ramón de Carranza, la conseguida por el Superdepor en la campaña 92-93 en Primera División (0-3).
La última ocasión en la que los coruñeses actuaron en Cádiz correspondió a la temporada 19-20, en la que la escuadra entonces dirigida por Juan Antonio Anquela arrancó un empate sin goles (0-0).
Enfrente, la escuadra herculina se topará con un adversario también en apuros; desde su caía a Segunda División el pasado verano, el técnico Paco López no ha conseguido proporcionar estabilidad a un equipo muy irregular.
Desde su nefasto estreno de curso en casa ante el Zaragoza (0-4), los amarillos han encajado la friolera de 22 tantos.
Una sangría que ha lastrado las aspiraciones gaditanas, hasta el punto de que en la actualidad el Cádiz ocupa la decimosexta plaza en la clasificación, con un solo punto más que el Deportivo (18).
Para el envite de esta tarde, el Cádiz no podrá contar por acumulación de amarillas son su máximo goleador, Javier Ontiveros, así como tampoco con los lesionados Iza, Zaldua y Escalante.
En compañía de Roger en labores ofensivas sobresale la presencia del talento exblanquiazul Carlos Fernández, que en el presente ejercicio aún no ha comulgado con el gol.
El Nuevo Mirandilla asistirá a un partido tras el que uno de los dos contendientes puede quedar muy tocado.