El Deportivo más reacio a las cesiones
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El Deportivo más reacio a las cesiones

El Deportivo más reacio a las cesiones
Quintero y Davo, ambos en el centro de la imagen, fueron los dos únicos cedidos del pasado ejercicio | QUINTANA

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El mayor músculo económico que ha sacado a relucir el Deportivo desde la salida del concurso de acreedores le ha permitido abordar más operaciones de compra de jugadores y prescindir de las cesiones desde otros conjuntos.


Una estrategia que, sobre el papel, favorece la aclimatación del futbolista y allana su camino para el éxito en el club coruñés.
 

De cara a la presente campaña que para el Dépor dará inicio el 17 de agosto ante el Oviedo, la escuadra que dirige Imanol Idiakez no posee ningún jugador a préstamo desde otros clubes.
 

Y es que la dirección deportiva de Fernando Soriano está abogando por el fichaje en propiedad (han llegado hasta la fecha Chacón, Petxarroman y Escudero), así como también por la ampliación contractual de hombres importantes y de promesas provenientes de la cantera de Abegondo.
 

Aunque todavía podrían restar cuatro incorporaciones (un portero, un mediocentro, un extremo y un delantero centro) para dar por cerrado el plantel herculino y alguno de ellos podría ser un descarte desde Primera División, lo cierto es que la mayor parte del vestuario deportivista poseerá un arraigo mayor con la entidad de la Plaza de Pontevedra.

 

Davo y Quintero

En su cuarto intento consecutivo por dejar de morder el barro de la categoría de bronce, el Deportivo optó por recortar el número de jugadores propiedad de otros clubes la pasada campaña 23-24. 
 

No en vano, tan solo dos hombres a préstamo completaron el grupo humano que guiaría al equipo hasta el ansiado ascenso: Davo y Luis Quintero.
 

El extremo asturiano desembarcó en A Coruña en una operación muy en auge en el fútbol moderno para burlar los topes salariales: una cesión con opción de compra obligatoria a fin de curso.
 

El ‘11’ deportivista, un tanto cuestionado por la grada de Riazor, acabó siendo el tercer máximo anotador del curso, con 7 dianas, solo por detrás de Lucas Pérez y Barbero.
 

Llegado desde el KAS Eupen belga, tendrá la oportunidad de seguir demostrando su instinto finalizador la campaña venidera en Segunda División, después de que los coruñeses hayan desembolsado algo menos de 300.000 euros por sus derechos.
 

Con contrato hasta 2026, el atacante ha recibido la confianza del club para continuar con su progresión en A Coruña.
 

Sin embargo, la otra cesión de la 23-24, el joven extremo Luis Quintero, perteneciente al Villarreal, no tuvo apenas oportunidades desde su llegada al Dépor en enero de este año.
 

Nunca dispuso de la confianza de Imanol Idiakez este atacante de solo 19 años, que participó en cuatro compromisos ligueros pero no llegó a ser titular en ninguno de ellos. Sumó 38 minutos y no anotó ninguna diana.

 

Cuatro en la 22-23

En la segunda experiencia de Borja Jiménez en el equipo de Riazor, la escuadra de Marineda optó en verano por la incorporación de tres futbolistas en calidad de préstamo, como Rubén Díez (desde el Tenerife), Max 

Svensson (Espanyol) y Raúl García Carnero (Valladolid).
 

En enero el eje de la defensa se vio reforzado por un joven valor del Granada como Pepe Sánchez, avalado por el entrenador Óscar Cano.
 

De todos ellos, el que más protagonismo obtuvo fue el centrocampista zaragozano, que se hizo con la titularidad hasta el tramo final de curso, con 34 partidos disputados, 29 desde el inicio, acumulando 2.554 minutos y rubricando tres dianas.
 

Un descenso en su rendimiento en la segunda vuelta y la llegada al banquillo en el tramo final de Rubén de la Barrera lo relegaron a un segundo plano —llegó a ser silbado por la grada de Riazor—.
 

El lateral coruñés Raúl García Carnero forzó para unirse al proyecto deportivista desde el Valladolid.
En una liga en la que fue de más a menos, también debido a sus problemas físicos, aportó buen hacer y contundencia en 23 encuentros, con 1.828 minutos y un tanto.
 

La contratación de Lebedenko en la ventana de invierno le restó opciones.
 

Por su parte, el delantero del RCD Espanyol Max Svensson demostró una gran personalidad y oficio, derrochando empuje en su año de cesión.
 

El joven delantero centro, que la temporada pasada pudo estrenarse en Primera con el Osasuna, dejó un buen sabor de boca en el deportivismo, con cuatro goles en los 27 encuentros ligueros en los que tomó parte. Solo fue titular en 14 ocasiones y disputó 1.226 minutos con la elástica del Dépor.
 

Muchos aficionados se extrañaron de que no entrase en los planes del club en la 23-24.
El que menos confianza tuvo fue el central Pepe Sánchez, que llegó al Deportivo en enero y solo participó en siete envites, con un gol.

 

Todo un récord

En el primer año del RC Deportivo en Primera RFEF con esta denominación, la entidad de la Plaza de Pontevedra gozó del concurso de hasta cinco futbolistas que no le pertenecían de pleno derecho: Juergen Elitim, Mario Soriano, William de Camargo, Víctor García y Josep Calavera.
 

El mediocentro colombiano, propiedad del Watford inglés, fue una de las sensaciones del equipo, exhibiendo control de balón y visión de juego en sus 34 partidos de Liga con los deportivistas, en los que solo pudo aportar un gol.
 

Después de su corta andadura en A Coruña, este pivote continuó con su carrera profesional en el Racing de Santander.
 

El mediapunta entonces del Atlético de Madrid fue una gran apuesta por parte del Dépor, que le brindó la oportunidad de sacar a relucir su talento a las puertas del fútbol profesional; Soriano actuó en 29 partidos, con 1.689 minutos y tres dianas.
 

El extremo brasileño William De Camargo evidenció unas grandes dotes para el regate y el desequilibrio, con 31 apariciones ligueras y también tres aciertos de cara a la puerta rival.
 

El polivalente jugador de banda Víctor García llegó al Deportivo porque no tenía lugar en el vestuario del Valladolid; firmó una notable primera vuelta con los blanquiazules pero una desafortunada lesión de tobillo con complicaciones óseas posteriores lo apartó de la dinámica grupal en el segundo segmento de la temporada, en la que el equipo coruñés comenzó a perder peso en la carrera por el ascenso directo en beneficio del Racing de Santander.
 

Por último, el talentoso mediocentro del Atlético de Madrid Josep Calavera entró menos en juego que otros compañeros, con solo cuatro titularidades y 13 intervenciones en Liga. Mucha clase pero poca intensidad defensiva.

 

Lara en el curso 20-21

Tras el descomunal batacazo deportivo y económico que supuso el descenso a Segunda B, el RC Deportivo trató de rehacerse tirando de hombres contrastados como Bóveda, Bergantiños, Borges, Uche Agbo, Keko o Miku.
 

Un jovencísimo proyecto de futbolista de la siempre prolífica cantera del Sevilla como José Alonso Lara fue el único jugador a préstamo que defendió los colores blanco y azul en la campaña 20-21, en la que los coruñeses pagaron muy cara la falta de adaptación a una categoría de características singulares como la división de bronce.


El liviano atacante andaluz, una de las perlas del Sevilla Atlético, dejó destellos intermitentes de su ‘duende’, decayendo tras el ecuador de la competición.
 

A lo largo de una temporada marcada por la reducción de la Liga a causa de la pandemia, tuvo la ocasión de disputar 22 partidos de Liga —14 de ellos desde el inicio—, sumando 1.116 minutos de juego y aportando solo dos goles. 

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