El Deportivo se hace el remolón a la hora de marcar. De los 19 goles que lleva tras la disputa de las 16 jornadas ligueras un tercio los ha marcado en los últimos 15 minutos de los partidos.
Como contrapartida, solo tres en el inicial cuarto de hora de las contiendas ¿Cuál fue la diana más tempranera de los blanquiazules? La firmó Yeremay, el pichichi del Dépor, en el minuto 6 de la goleada contra el Cartagena. También en el 12 vio puerta contra el Albacete, en la otra ‘manita’ que firmaron los coruñeses a domicilio. Un partido en el que en el 9 ya había inaugurado el marcador su compañero y socio David Mella.
Antes de la media hora de duelo Ximo, en la derrota contra el Huesca (2-1) y Bouldini, en las tablas con el Eldense, ya habían rubricado sendos tantos. Y en el último tercio del primer acto Pablo Vázquez igualó ante el Almería una contienda que el Deportivo terminaría perdiendo (2-1).
A la vista de sus números, parece que es en la recta final de los encuentros cuando el Dépor echa el resto. En dos partidos el marcar casi sobre la bocina le supuso sumar. El tanto de Mario Soriano contra el Eibar en el añadido le dio a los coruñeses los tres puntos en Riazor.
En el duelo más reciente en su feudo el conjunto blanquiazul rescató uno contra el Sporting de Gijón, gracias a un gol de Mella, tras asistencia de Lucas Pérez. No obstante, como contrapartida no le sirvió de mucho al Dépor el tanto de Iván Barbero en el 88 ante el Levante, pues a la postre los herculinos perdieron ese encuentro (2-1).
Y es que, en la mayoría de los casos, esos goles en las postrimerías de los partidos fueron más una forma de redondear encuentros que los coruñeses ya habían encarrilado mucho antes. Fue el caso de los goleadas ante cartagineses y albaceteños.
Mella completó la ‘manita’ ante el Albacete y el propio Cristian y Yeremay hicieron lo mismo contra el Cartagena.
Solo tres dianas se marcaron a la hora de partido, curiosamente dos de ellas en la ‘manita’ con los blanquinegros y la otra que no impidió una derrota coruñesa. Fue en el duelo del Dépor contra el Racing de Santander, de Yeremay, que entró desde el banquillo, pero que no sirvió para darle la vuelta al partido contra el líder. Si miramos los guarismos de goles encajados por tramos de los encuentros, el conjunto blanquiazul sufre más en la primera parte que en la segunda. 12 goles en la primera parte por 7 encajados en la segunda.
Eso ha supuesto que en muchos de los partidos los coruñeses hayan ido a contracorriente en las contiendas. Y el ir por detrás en el marcador es uno de las cuestiones a corregir para el Dépor.
La otra tarea pendiente pasa pot tratar de abrir antes la lata, poder mandar en el luminoso antes que el rival y por ende en los partidos. De momento, los tantos deportivistas se hacen de rogar y llegan con suspense. l