Tras el parón de selecciones, vuelve la Liga F. Con ella, regresa a la competición el Deportivo. Lo hace ante el Espanyol (domingo a las 12.00 horas en la Ciudad Deportiva Dani Jarque) en un encuentro que se podría adjetivar de trascendental de cara a determinar las aspiraciones de mantener la categoría. Y la racha como invicto. Porque el conjunto blanquiazul está atravesando su mejor momento de la temporada y encadena ya cinco jornadas sin conocer la derrota.
Lucía Martínez aseguró en la rueda de prensa ofrecida ayer en Abegondo que el equipo ha evolucionado. Lo ha hecho sobre todo porque ha “tenido la posibilidad de sumirse en una buena dinámica”. Se mostró agradecida en ese sentido, pues en el fútbol no siempre se ve recompensado el empeño. Sin embargo, que los puntos acabarían llegando, “era algo que tenía que caer por su propio peso”.
Todo empezó con la visita del Levante a Riazor. El gol de Millene a pase de Ainhoa logró tres puntos que permitieron al Dépor subirse en la ola de los buenos resultados. Después vino la victoria al Betis (0-2) en el que, hasta ahora, fue uno de los mejores partidos del equipo herculino en esta 2024-25. Le siguió el empate contra el Valencia (1-1); un punto para encarar dos encuentros ante dos conjuntos de la zona noble de la tabla: Real Sociedad, en Zubieta y Atlético de Madrid, en terreno blanquiazul.
El equipo ‘txuri-urdin’ golpeó primero por medio de Guridi. Pero minutos después, la roja directa a Elene Lete cambiaría el devenir del choque. El Deportivo terminaría remontando y llevándose los tres puntos de uno de los feudos más complicados de la competición merced a las dianas de Olaya y Millene.
La Liga F no dio tregua y en la siguiente jornada llegó el equipo colchonero. Las jugadoras deportivistas edificaron un muro infranqueable para las del Atleti. Ni Ajibade, ni Rosa Otermín. Sobre el césped de Riazor mandaba el buen hacer defensivo de Vera Martínez.
Ahora, el conjunto dirigido por Fran Alonso trata de alargar el momento de dulce. Se atisba así la que todavía se mantiene como la mejor racha de la historia de la sección femenina.
Se logró en 2019-20, en la que fue la primera temporada del Dépor en Primera División. Aquella plantilla hizo méritos para quedarse marcada en la historia del fútbol femenino nacional. En su primera vez en Liga Iberdrola, finalizó en un cuarto puesto, aunque la campaña quedó inacabada por la pandemia del coronavirus. Solo esa situación extrema privó a España de conocer el verdadero techo de aquel equipo.
Aterrizaron en la máxima categoría con una victoria en su propio feudo. Y es que casualmente, el partido que inició la mejor racha de la historia del conjunto blanquiazul fue ante el próximo rival del actual Deportivo: el Espanyol. Un doblete de Alba Merino y un gol de Peke dieron los primeros tres puntos en la máxima categoría. Se convirtió ese en el primer duelo de siete seguidos en el que no conocieron la derrota. 19 puntos de 21 posibles en su estreno en Primera División para colgarse el cartel de “equipo revelación”. Es tan bueno el momento que atraviesa el equipo actual que va camino de igualar la mejor racha como invicto de la historia de la sección en la máxima categoría.
El reto de igualar la racha lograda en la temporada 2020-21 es ostentosa como mínimo. Y a pesar de que Lucía confesó que “no existe temor” a romper el buen momento, perder después de cinco jornadas es algo que puede pasar. Lo que sí ya tiene asegurado esta plantilla es que, en su posesión, ya está el segundo periodo más largo de la historia de la sección sin perder.
El mérito lo ostentaba, para variar, el mismo Dépor, el de la 2019-20. Tras encadenar cuatro jornadas irregulares —3 puntos de 12 posibles—, fueron capaces de volver a sumar durante cuatro encuentros seguidos. Empataron ante Madrid CFF (2-2) y Valencia (1-1) y vencieron a Espanyol (3-0) y Betis (3-1).
Vivir un momento así no hace más que ensalzar la confianza en uno mismo. Es tal la seguridad que Lucía Martínez no piensa en otra cosa que no sea puntuar ante el Espanyol: “Tenemos una nueva oportunidad para volver a demostrarnos que podemos continuar con la buena racha. Sería dar un paso más hacia adelante”, expresó.
Cuando más necesarios eran los puntos, el Dépor respondió de la mejor manera. Ahora, gracias al parón, la mediocentro lo valora más que nunca: “Éramos conscientes de que era crucial puntuar. Con el parón, hemos tenido la posibilidad de darnos cuenta de que hace dos meses estábamos en una situación bastante más crítica de la que estamos ahora”, analizó.
Esto no se detiene y Lucía quiere más: “Hay que tener el hambre de no querer parar”, concluyó la futbolista.