La historia del Deportivo está plagada de grandes artilleros, pero pocos han salido de su propia cantera en los últimos tiempos con el impacto que está teniendo Yeremay Hernández, aunque su mayor virtud no sea el olfato goleador. Con su tanto ante el Castellón (2-2), el extremo canario ha alcanzado la cifra de diez goles en la presente campaña, convirtiéndose en el primer canterano blanquiazul en lograrlo en casi 40 años. La última vez que un futbolista de la casa superó esa marca fue en la temporada 1986-87, cuando Vicente Celeiro anotó 22 tantos en Segunda División.
El hito de Yeremay cobra todavía más relevancia porque hace más de 15 años que un canterano no se acercaba a la decena de dianas en una única temporada. El ‘10’ superó los nueve goles que logró el delantero Xisco Jiménez en la campaña 2007-08, aunque el balear consiguió ese registro en 25 partidos disputados en Primera División. De hecho, el rendimiento anotador de Xisco, que colgó las botas en febrero de 2024, le permitió fichar por el Newcastle United en un traspaso millonario.
Con su décimo tanto, Yeremay no solo sigue afianzando su nombre en la historia del club, sino que además demuestra que la cantera del Deportivo vuelve a ser capaz de producir talentos con acierto de cara a puerta.
Más allá de la estadística, el gol con el que alcanzó la decena fue una auténtica obra de arte. El ‘10’ recuperó un balón dividido en campo contrario y, con una espectacular croqueta, dejó atrás a Chirino con una rapidez y precisión impresionantes. Luego, superó en velocidad al central Juan Escobar antes de inventarse una definición de crack: con el portero Gonzalo Crettaz saliendo a su encuentro, Yeremay pisó el balón con el pie derecho, dejó tumbado al guardameta y definió con tranquilidad a puerta vacía pese al intento desesperado del centrocampista Van den Belt por evitarlo.
El precedente más impactante, aunque lejano en el tiempo, es el de Vicente Celeiro, quien en la 1986-87 marcó 22 goles en Segunda División en 42 encuentros. Además, aquella temporada contó con la notable aportación de otro canterano blanquiazul como José Luis Vara, quien firmó ocho tantos, una cifra que el propio Celeiro repitió en las dos temporadas siguientes (1987-88 y 1988-89). Con 326 partidos disputados con la camiseta blanquiazul, 298 de ellos como titular, y un total de 82 goles, Vicente Celeiro sigue siendo una referencia en la historia del club.
En los 38 años transcurridos entre la gesta de Vicente y el hito de Yeremay, otros canteranos lograron cifras destacadas, aunque sin llegar a la decena de goles en una única temporada. Los hermanos González, José Ramón y Fran, alcanzaron la cifra de siete dianas. El centrocampista José Ramón lo consiguió en la categoría de plata en el curso 1988-89, mientras que el extremo zurdo lo logró en tres ocasiones: en la 1990-91 en Segunda División y en las temporadas 1992-93 y 1994-95 en Primera.
El impacto de Yeremay en el Deportivo va más allá de los números. En su estreno en el fútbol profesional ha elevado un peldaño más su rendimiento y es una prueba del potencial que sigue albergando la cantera. Desde la salida del coruñés Lucas Pérez en el mercado de invierno, se ha consolidado como el líder absoluto del ataque blanquiazul, sumando cada vez un mayor acierto de cara a puerta a su ya habitual desborde y desparpajo.
A medida que avanza la temporada, el reto de Yeremay será seguir ampliando su cuenta goleadora y confirmando su progresión en esta faceta. Si mantiene este nivel, elevará la cifra anotadora a un registro difícilmente alcanzable para las generaciones venideras de canteranos.