El Leyma Coruña afronta mañana una nueva comparecencia en el Coliseum. Ya han pasado más de tres meses desde la última victoria en casa. Y mes y medio desde el último triunfo de la temporada. A partir de entonces, son ya siete derrotas seguidas las que encadena el equipo de Diego Epifanio.
Datos demoledores que llegan justo antes de la visita del Gran Canaria. Un equipo que tuvo compromiso continental este jueves, y que dentro de dos semanas afronta una ilusionante Copa del Rey en casa. El conjunto insular tiene diez victorias, seis más que el Leyma.
Y aunque en estos momentos todos los rivales parezcan superiores (así lo indica la clasificación), la plantilla naranja tiene una nueva oportunidad para recuperar ese terreno perdido en las últimas semanas. Y es que de aquí al final de la fase regular van a ser determinantes las victorias que se puedan conseguir en casa.
La afición mantiene la esperanza, como pudo apreciarse en el último partido en el Coliseum, ante el UCAM Murcia. Más de 7.500 espectadores animaron a los de Diego Epifanio, que estuvieron muy cerca de conseguir esa ansiada victoria que corte la mala racha.
Y es que el Leyma cuenta en esta temporada con el apoyo de una numerosa hinchada. Desde el pasado verano, la afición se volcó con el equipo. No fue cosa de un día para otro, pues en las últimas campañas los abonados no han dejado de crecer. Pero, lógicamente, el ascenso a la ACB fue el paso decisivo para que se quedase pequeño el Palacio de Riazor, como le ocurrió en su día a la polideportiva número 2.
Queda demostrado que A Coruña no es solo una ciudad de fútbol. La pena es que no hayan visto más victorias de su equipo. Sí, en su día ganarle al Real Madrid en el histórico primer partido en la ACB fue algo increíble y emocionante.
A día de hoy, el recuerdo bonito sigue ahí, pero ha quedado claro que fue un partido más. No era una victoria que valía por cinco o por diez.
Luego, allá por el mes de octubre, llegó el repaso al Zaragoza. Y ahí se acabaron, por ahora, los triunfos en casa. Saben a poco, ¿verdad?
Por eso, mañana ante Gran Canaria hay que terminar ese trabajo que no se pudo concluir frente a UCAM Murcia. Tanto la plantilla como los seguidores necesitan esa victoria. Y no solo para poner el cinco en la clasificación, sino también para ver el futuro con un poco más de optimismo.
Veremos qué pasa, porque el problema es que el rival no va a poner las cosas sencillas. Gran Canaria perdió el pasado fin de semana en su feudo el derbi regional contra Tenerife, e intentará recuperar la senda de la victoria cuanto antes.
Pero, desde luego, el Leyma tiene una necesidad más grande. No pedimos que el Coliseum sea un fortín, pero sí que sirva para que se recupere un equipo que ansía prolongar su idilio con la ACB. A ver si llega pronto ese deseado quinto triunfo.