El Deportivo salió vivo de Castalia después de un nuevo tiroteo con el Castellón en el que nunca dio la sensación de encontrarse cómodo (2-2). La presión blanquinegra fue indescifrable durante todo el encuentro para Gilsanz y los suyos, que encontraron en esta ocasión más pegada que juego para salvar un empate y mantener el colchón con los puestos de descenso.
Fotos: Fernando Fernández
El Deportivo salió vivo de Castalia después de un nuevo tiroteo con el Castellón en el que nunca dio la sensación de encontrarse cómodo (2-2). La presión blanquinegra fue indescifrable durante todo el encuentro para Gilsanz y los suyos, que encontraron en esta ocasión más pegada que juego para salvar un empate y mantener el colchón con los puestos de descenso.
Fotos: Fernando Fernández
El Deportivo salió vivo de Castalia después de un nuevo tiroteo con el Castellón en el que nunca dio la sensación de encontrarse cómodo (2-2). La presión blanquinegra fue indescifrable durante todo el encuentro para Gilsanz y los suyos, que encontraron en esta ocasión más pegada que juego para salvar un empate y mantener el colchón con los puestos de descenso.
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El Deportivo salió vivo de Castalia después de un nuevo tiroteo con el Castellón en el que nunca dio la sensación de encontrarse cómodo (2-2). La presión blanquinegra fue indescifrable durante todo el encuentro para Gilsanz y los suyos, que encontraron en esta ocasión más pegada que juego para salvar un empate y mantener el colchón con los puestos de descenso.
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El Deportivo salió vivo de Castalia después de un nuevo tiroteo con el Castellón en el que nunca dio la sensación de encontrarse cómodo (2-2). La presión blanquinegra fue indescifrable durante todo el encuentro para Gilsanz y los suyos, que encontraron en esta ocasión más pegada que juego para salvar un empate y mantener el colchón con los puestos de descenso.
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El Deportivo salió vivo de Castalia después de un nuevo tiroteo con el Castellón en el que nunca dio la sensación de encontrarse cómodo (2-2). La presión blanquinegra fue indescifrable durante todo el encuentro para Gilsanz y los suyos, que encontraron en esta ocasión más pegada que juego para salvar un empate y mantener el colchón con los puestos de descenso.
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